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Independiente 0 - Huracán (Ing. White) 1: Fin del sueño

 

 

Independiente (San Cayetano) 0

Huracán (Ingeniero White) 1

1 – Nicolás Báez

1 – Marcos Coronda

2 – Jesús Robles

2 – Pedro Fernández

3 – Marcelo Vértiz

3 – Eric Lischeske

4 – Fernando Galván

4 – Eric Verón

5 – Diego Hidalgo (Capitán)

5 – Gustavo Gonzalía (Capitán)

6 – César Espende

6 – Franco Antognoli

7 – Elián Abdala

7 – Brian Scalco

8 – Enzo Vértiz

8 – Lucas Machaín

9 – Brian Cortadi

9 – Leandro Jeva

10 – Santiago Giuntini

10 – Wálter Linares

11 – Maximiliano Ciarniello

11 – Leonel Navarro

DT: Damián García

DT: Gustavo Echaniz

12 – Matías Quinteros

12 – Nicolás Palazzani

13 – Gabriel Darroquy

13 – Franco Cisneros

14 – Lucas Muñoz

14 – Claudio Acuña

15 – Iván Smoulenar

15 – Claudio Apud

16 – Amiel Cuestas

16 – Giuliano Guiñazú

 

Arbitro: Diego Gil

 

 

Gol:

PT: 37’ Scalco.

 

Amonestados: 24’ Robles (I), 26’ Scalco (H), 44’ Verón (H), 53’ Galván (I), 57’ Quinteros (I), 80’ Cisneros (H), 83’ Apud (H) y 92’ M. Vértiz (I).

 

Expulsado: 42’ Báez (I).

 

Cambios:

42’ Quinteros x Giuntini (I)

45’ Darroquy x Robles (I)

66’ Cisneros x Verón (H)

69’ Apud x Linares (H)

80’ Acuña x Navarro (H)

86’ Cuestas x Hidalgo (I)

 

 

Huracán de Ingeniero White volvió a ganarle a Independiente de San Cayetano 1 a 0, esta vez en el estadio Juan Bautista Marlats, despojándolo así de la posibilidad de clasificar a la siguiente ronda del Torneo Federal C en un partido que se jugó con los dientes más que apretados y que no tuvo más de un expulsado solo por la benevolencia del árbitro platense Diego Gil.

La tarea de revertir el resultado en contra con el que había vuelto desde Bahía Blanca el conjunto de Damián García no era para nada una tarea sencilla, a sabiendas de que si bien la diferencia era exigua, el deber por ir a buscar el gol de la igualdad en el global podía dejar expuesto a su sector defensivo.

 

 

Y así se planteó el partido, con Independiente tratando de tomar la iniciativa pero sin ninguna claridad en sus avances, que no llegaban a ser ataques puntuales. Huracán, que ahogaba a los generadores de juego cada vez que de espaldas o de frente lograban hacerse de la pelota, intentaba salir de contra con jugadores rápidos y precisos, aprovechando las espaldas de una línea de tres en el fondo que no pareció la mejor idea para este cotejo.

Santiago Giuntini, con poca precisión, poca inventiva y poco espacio de maniobra, era absorbido una y otra vez por una doble marca asfixiante. Enzo Vértiz no ganaba por la banda derecha, en la que se encontraba sin acompañamiento para descargar. Maximiliano Ciarniello por el otro sector tampoco hacia diferencia ante su eventual rival. Los dos delanteros sucumbían en la intrascendencia de esperar entre los centrales del “globo” o bajaban a recibir, más que nada Elián Abdala, y no pesaban en ataque.

 

 

Así planteado el partido, la pelota quedaba en los pies de Jesús Robles para que, salteando el mediocampo, tirara pelotazos a dividir en los que generalmente terminaba sacando más rédito la defensa visitante.

Independiente llegaba poco, primero con un remate de Enzo Vértiz que se fue bastante desviado y luego con un centro de Ciarniello que el arquero Marcos Coronda le sacó de la cabeza a Brian Cortadi. En el rebote la pelota le quedó servida a Abdala que se acomodó para romper el arco pero terminó pateando verdaderamente mal en la que a la postre fue la posibilidad más clara del “albo”.

Los contraataques del “globo” hacían daño, ubicándose principalmente por el sector izquierdo. A los 12 minutos una escapada de Leonel Navarro hizo que Nicolás Báez, de buena labor el tiempo que le tocó atajar, se luciera para cortar un pase muy peligroso.

 

 

Minutos después fue Gustavo Gonzalía quien robó una pelota en la salida para cederle a Leandro Jeva quien se apuró en el disparo y Báez terminó atenazando de buena manera.

Los minutos transcurrían e Independiente, pese a tener más la pelota, iba cayendo en la intrascendencia por su falta de variantes. Hasta que un gran cambio de frente de Giuntini encontró a Abdala por el sector izquierdo, quien hizo una maniobra muy propia de él, encarando hacia el medio y finalizó la jugada con un remate rasante al primer palo que el arquero desvió con prestancia.

De ahí hasta el final del primer tiempo el protagonismo fue casi en su totalidad de Huracán y, si se debe elegir un nombre, de Brian Scalco. Primero por su definición exquisita y al ángulo sobre el cuerpo de Báez que fue invalidada por posición adelantada. Poco después por la jugada que abrió el marcador, cuando tras una corrida por izquierda de Eric Lischeske, la pelota le quedó en los pies a Scalco que con un amague se sacó de encima a su marcador y definió al segundo palo de un Báez que solo atinó a ser espectador.

 

 

Con el 2 a 0 global, Huracán se refugió más y aprovechó la velocidad de sus jugadores en salidas rápidas. De esta manera sucedió a los 42 minutos que Scalco se escapó en un mano a mano con Báez que éste cortó con la mano afuera del área e inevitablemente el juez Gil le mostró la tarjeta roja por último recurso.

En el complemento Damián García mandó a la cancha a Gabriel Darroquy y a pesar de estar con un hombre menos, Independiente fue en busca de la igualdad con sus armas y si bien no pudo conseguirla, dejó una imagen de equipo batallador que no se dio por vencido en ningún momento.

Tuvo algunas chances para empatar en los pies de Ciarniello que luego de un pase de Diego Hidalgo por sobre la cabeza de Franco Antognoli, remató cruzado pero alto.

 

 

A los 15 minutos Cortadi aguantó bien a su marcador de espaldas al arco y le cedió el remate a Abdala, que falto de puntería disparó a un metro del primer palo desde el borde del área grande.

Enseguida fue nuevamente Ciarniello, esta vez desde su sector, quien pudo igualar las acciones pero su definición fue desbaratada por Coronda que se mostró seguro bajo los tres palos y también al momento de salir a cortar alguna jugada de peligro.

Luego fue Hidalgo quien desaprovechó una incursión al área del “globo” cuando le quedó servido un centro de Enzo Vértiz y le erró al arco desde el punto del penal.

A los 20 minutos Ciarniello no pudo controlar correctamente ante el achique del uno un muy buen pase de Darroquy que traía mucho peligro.

 

 

Hasta allí le alcanzó al “chimango” para tratar de conseguir un empate que le diera vida e ir por la heroica. Huracán aguantó y en lo que quedó del complemento se dedicó a explotar los espacios que quedaban desde mitad de cancha hacia adelante.

Pudo haber marcado el segundo en un par de ocasiones por intermedio de Jeva, que no estuvo preciso al momento de cabecear.

Promediando la etapa César Espende, un verdadero bastión de la defensa “chimanga”, evitó desde el piso lo que parecía gol de Scalco. No solamente aportó en defensa sino que a los 34 minutos y tras un córner desde la derecha cabeceó en el área visitante aunque sin la buscada dirección.

El arquero Matías Quinteros también fue protagonista al salvar su arco de manera estoica poniendo el pecho ante un remate furibundo de Scalco.

 

 

Los minutos se consumían en la desesperación y ni el ingreso, aparentemente tardío, de Amiel Cuestas le pudo dar el ansiado empate al equipo sancayetanense.

La última jugada de peligro estuvo en los pies de Claudio Apud que, entrando solitariamente al área chica, elevó el disparo por sobre el travesaño en lo que hubiera sido, a esta altura, una mera anécdota.

 

 

El pitazo del juez Gil, que fue muy permisivo respecto a la utilización de la violencia como recurso y debió expulsar al menos a dos jugadores por este motivo (uno por bando), dio por finalizado el sueño de Independiente de clasificar a la última fase necesaria para conseguir el ascenso y a una excursión que lo tuvo como protagonista de lujo, dejando todo en cada partido y mostrando una imagen muy positiva que esperemos no sea pasajera.

Huracán de Ingeniero White, que llegó a San Cayetano acompañado por una gran cantidad de público se fue del Juan Bautista Marlats entre abucheos y aplausos, sabiendo que superó un duro escollo esta mañana. 

 

Crónica y Fotos: Gabriel Piacquadío