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Ignacio de Lizaso recibió el Quórum Propio a la trayectoria deportiva

En el marco de la Fiesta del Deporte de San Cayetano, el periodista Mario Cipollone entregó el Premio "Quórum Propio" a la trayectoria deportiva a José Ignacio "Polo" de Lizaso, una gloria del básquetbol nacional. La ceremonia se realizó en el Teatro Municipal y durante la misma se distinguieron a deportistas de la ciudad (ver nota en portada de nuestro sitio) y luego de proyectarse un video con la biografía de "Polo", se vivió un emotivo momento cuando el deportista recibió el premio.

Reseña del homenajeado. Elaborada por Mario Cipollone:

El homenajeado de hoy, con el Premio “Quórum Propio” a la Trayectoria Deportiva, no nació exactamente en San Cayetano, aunque toda su vida ha estado ligada familiar, laboral y comercialmente a nuestra ciudad, por lo que tranquilamente podemos considerarlo un sancayetanense más.

El exdeportista en cuestión, nació en Necochea el 20 de Febrero de 1946, y vivió los primeros 10 años de su vida, en la Estancia “San Ignacio”, propiedad de su padre, ubicada justo frente a Energía, en el hoy partido de San Cayetano, yendo hasta 4° grado a la Escuela ubicada en dicho paraje.

Posteriormente se instaló en la ciudad de Necochea, donde comenzó a jugar básquetbol en el Centro Vasco, luego en el Club Boca Juniors, y finalmente en el Club Rivadavia, institución en la que comenzó a destacarse por sus condiciones técnicas, atléticas y temperamentales.

En Rivadavia jugó 4 años, desde los 14 hasta culminar sus estudios secundarios con 17 años, siendo campeón local en 3 temporadas (1961, 1962 y 1963), integrando además la Selección de Necochea en torneos regionales y provinciales con buen suceso. En ese último año, el técnico de Olimpo de Bahía Blanca, Bill Américo Brussa observó sus buenas condiciones, en un partido amistoso frente al decano necochense.

Todo cerraría al año siguiente, ya que a principios de 1964 nuestro homenajeado viajó a Bahía Blanca con la intención de estudiar Agronomía en la Universidad Nacional del Sur, y días después, el 10 de Marzo, se incorporó a Olimpo. Al mes siguiente, debutó en el combinado bahiense, y solo dos años después, hizo lo propio en la Selección Mayor de la Argentina, lo que dá cuenta de su meteórica carrera deportiva.

Rápidamente se ganó la admiración de todos, con su garra, inteligencia, corazón y disciplina, ganando 9 títulos locales con Olimpo, 10 campeonatos provinciales con la Selección Bahiense, y otros 8 títulos argentinos con la Selección de la Provincia de Buenos Aires, formando un trío inolvidable con Alberto Pedro Cabrera y Atilio José Fruet, trilogía a quien se atribuye, con justa razón, haber ganado para Bahía Blanca el apelativo de La Capital del Básquetbol argentino.

La historia recuerda especialmente el partido jugado el 3 de Julio de 1971, cuando la Selección de Bahía Blanca, en oportunidad de inaugurarse el estadio “Norberto Tomas” de Olimpo, venció en un partido inolvidable 78 a 75, a la entonces poderosa Selección Campeonado del Mundo, Yugoslavia, con 15 puntos y la habitual potencia de nuestro homenajeado, quien fue uno de los baluartes de aquella épica victoria.

También integró 7 años la Selección Argentina de Básquetbol, disputando 26 partidos oficiales, y convirtiendo 185 puntos. Fue parte del Mundial Extra de Chile en 1966, y del Campeonato Mundial de Uruguay, en 1967, donde Argentina logró un destacado sexto puesto. Una discusión con el Director Técnico, en medio de una gira por Europa en 1973, provocó su separación definitiva de la Selección, y la consecuente marginación del Mundial de Puerto Rico 1974.

Nuestro homenajeado se retiró oficialmente del básquetbol, el 7 de Noviembre de 1976, cuando solo tenía 30 años de edad, luego de haber sufrido un par de lesiones, pero principalmente porque tras el fallecimiento de su padre 6 años antes, ya estaba a cargo de la Estancia “San Ignacio” en Energía, y no estaba dispuesto a seguir con los constantes viajes desde y hacia Bahía Blanca, en una época que el básquetbol estaba lejos de ser profesional.

Unos años después, en 1982, integró el denominado Equipo de Siempre, junto a los veteranos de aquella Selección Bahiense, inicialmente con la intención de recaudar fondos a beneficio del Club Estrella de Bahía Blanca, que había sufrido los embates de un tornado, pero que luego derivó en una gira por la Patagonia Argentina y Uruguay. También hubo tiempo para ser director técnico y dirigente de Rivadavia de Necochea en la década del 80, cuando un elenco del Decano participó exitosamente de la Liga Nacional de Básquetbol, en el torneo C y su ascenso al B.

Nuestro homenajeado tuvo poca relación con el deporte de San Cayetano. Apenas si vino en un par de ocasiones a jugar partidos amistosos de básquetbol, y ya más veterano, se sumó a algún torneo de casín en el Club Independiente. Sin embargo es muy habitual ver transitar su figura por nuestra ciudad, incluso sin que muchos se percaten que están frente a uno de los basquetbolistas argentinos más importantes de su historia. Un hombre que es prócer en Bahía Blanca, a punto tal que hay un proyecto para que una calle de esa ciudad lleve su nombre, y es referencia ineludible, junto a Fruet y Cabrera, para los Montecchia, los Pepe Sánchez y los Ginóbilis.

Único por su potencia y determinación para atacar el aro, con un gran poder de salto y el corazón puesto en cada pelota, un gladiador a la hora de defender, un ganador, un verdadero campeón... El Premio “Quórum Propio” a la Trayectoria Deportiva, es para... José Ignacio “Polo” de Lizaso

Algunas imágenes de la vida de Polo: