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Antropólogo sancayetanense participó de misión internacional de Cruz Roja

Un equipo de arqueólogos del centro de la provincia de Buenos Aires fue convocado por el Equipo Argentino de Antropología Forense y el Comité Internacional de la Cruz Roja para participar como expertos en excavaciones en la región del Cáucaso.

María Clara Alvarez y el sancayetanense Gustavo Flensborg, son doctores en arqueología e investigadores asistentes del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Palentológica del Cuaternario Pampeano (INCUAPA, CONICET-UNCPBA). Junto a profesionales internacionales de las áreas de arqueología, antropología forense, seguridad y salud fueron convocados para trabajar con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el proceso de recuperación e identificación de personas desaparecidas en el conflicto armado entre Georgia y Abjasia que tuvo lugar entre 1992 y 1993.

Abjasia es un territorio ubicado en el suroccidente de la Cordillera del Cáucaso y al noroeste del mar Negro. Georgia y gran parte de la comunidad internacional la consideran como una república autónoma perteneciente a ese país mientras que solo cinco países la consideran Estado independiente.  La mayoría de los mapas no lo señalan como país.

Los convocaron para participar de una misión internacional que lidera la CICR ¿Cuál es el objetivo?

María Clara Álvarez: Desde el año 2010, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) lidera los mecanismos de coordinación para la búsqueda de las personas desaparecidas durante el conflicto armado acontecido entre Georgia y Abjasia entre 1992 y 1993. El CICR actúa como intermediario neutral e independiente, aceptado por ambas partes. Este mecanismo compuesto por participantes abjasios y georgianos funciona por razones puramente humanitarias y tiene el objetivo de proporcionar respuestas a las familias sobre la suerte y el paradero de sus familiares desaparecidos.

¿Dónde está ubicado geográficamente el sitio donde están realizando las excavaciones?

Gustavo Flensborg: Nos encontramos en Sujumi, capital de Abjasia. Fuimos convocados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), mediante un convenio de colaboración firmado entre este, la Facultad de Ciencias Sociales y la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires a principios de este año. Dado el prestigio internacional y la neutralidad del EAAF, el CICR (que organiza y lidera la misión internacional) solicitó su asesoramiento y participación para trabajar en el en el proceso de recuperación e identificación de restos humanos. Estamos realizando excavaciones en alrededor de cuarenta sitios que se encuentran en diferentes distritos de Abjasia.

¿Cuáles son las tareas que coordinan y llevan a cabo Uds.?

C. A.: Estamos participando en calidad de expertos externos en dos equipos diferentes que trabajan en los sitios. Nuestro trabajo incluye la aplicación de técnicas arqueológicas para la búsqueda de los cuerpos y, una vez hallados, su exhumación y transporte al laboratorio.

Además de arqueólogos, ¿Qué otros profesionales están colaborando en la misión internacional?

F.: Para desarrollar las actividades de campo participan numerosos profesionales internacionales capacitados en arqueología, antropología forense, seguridad y salud. Cada equipo está conformado por los siguientes integrantes: trabajadores contratados que se encargan de las etapas iniciales de la excavación; dos oficiales de campo locales que organizan la logística de las excavaciones, definen los sitios y proveen información contextual; dos arqueólogos expertos externos (este sería nuestro rol); tres expertos locales que están siendo capacitados por el EAAF, un delegado del CICR WeC (weapon contamination) encargado de la seguridad del personal y de la protección del lugar de excavación, un integrante que pertenece al Ministerio de Defensa Civil de Rusia (Emercom), quien se ocupa de controlar la seguridad durante las excavaciones y eliminar potenciales peligros que pongan en riesgo la integridad de las personas (e.g., presencia de explosivos); una enfermera y dos choferes responsables de la conducción de los vehículos oficiales, entre ellos una ambulancia.

¿Cómo es el momento desde la exhumación del cuerpo hasta su identificación?

C. A.: Una vez que el cuerpo es exhumado, los restos son trasladados con cadena de custodia al laboratorio, que está montado en Sujumi. A partir de ese momento, un equipo coordinado por el EAAF y el CICR se encarga de la limpieza, preservación y análisis de los restos óseos y de los artefactos asociados al cuerpo (e.g., ropa, objetos personales). Luego que se acondicionan los restos, se procede a obtener muestras para realizar análisis de ADN. Si los restos son identificados, son entregados a los familiares. El tiempo entre la recuperación y la identificación es variable. Los restos que aún no han sido identificados permanecen en guarda por el CICR.

¿Qué significa para Uds. como investigadores participar en la identificación de restos de personas desaparecidas?

M.C.A.: Las tareas de identificación de personas desaparecidas son sumamente importantes para los familiares. Nuestra labor científica es interdisciplinaria y consta de varias etapas de trabajo. Por este motivo, no participamos de todo el proceso, sino sólo de la etapa de recuperación. Esto hace que uno no tome dimensión real del impacto del trabajo. Sin embargo, aun no viendo los resultados finales del proceso, es muy movilizante poder participar del hallazgo y exhumación de personas desaparecidas. Mientras lo hacemos sabemos que estamos dando respuesta a familias que han esperado por muchos años para conocer el paradero de sus seres queridos y poder disponer de sus restos mortales. A nivel personal me da una enorme satisfacción poner el conocimiento adquirido en nuestras instituciones públicas al servicio de una causa humanitaria.

G.F.: Es un gran compromiso y responsabilidad poder ser parte del proceso de recuperación de cuerpos de personas desaparecidas en un conflicto bélico y colaborar con su identificación para que las familias puedan hacer el duelo de la pérdida de sus seres queridos. Además, es movilizante en lo personal dialogar con testigos directos que participaron de la guerra y que brindan datos concretos de lo ocurrido en ese momento. A partir de esta experiencia descubrí en la arqueología otra forma de trabajar y con otros fines a los generalmente desarrollados en materia de investigación científica básica.

Por Yésica Etcheverry – CCT CONICET Tandil


María Clara Álvarez: es Licenciada en Antropología con orientación Arqueología por la Facultad de Ciencias Sociales de la UNCPBA y Doctora en Arqueología por la misma Universidad. Docente de la Facultad de Ciencias Sociales e investigadora asistente del CONICET en INCUAPA Sus principales intereses de investigación se vinculan con la zooarqueología y la tafonomía de cazadores-recolectores en la región pampeana. 

Gustavo Flensborg: es Licenciado en Antropología con orientación Arqueología por la Facultad de Ciencias Sociales de la UNCPBA y Doctor en Arqueología por la misma Universidad. Docente de la Facultad de Ciencias Sociales e investigadora asistente del CONICET en INCUAPA. Sus principales intereses de investigación se vinculan con el campo de la bioarqueología en contextos de cazadores-recolectores del noreste de Patagonia, específicamente con temas ligados a la paleopatología, paleodieta, paleodemografia y prácticas mortuorias.