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Independiente 2 - Rivadavia 2: Sufrimiento y gozo

 

 

Independiente (San Cayetano) 2

Rivadavia (Necochea) 2

1 – Franco Costanzo

1 – Mirco Oliver

2 – César Espende

2 – Matías Pérez

3 – Francisco Roque

3 – Franco Gutiérrez

4 – Gabriel Darroquy (Capitán)

4 – Santiago Montero

5 – Santiago Vásquez

5 – Diego Elía (Capitán)

6 – Jonathan Suhit

6 – Juan Manuel Pérez

7 – Lucas Muñoz

7 – Braian Berisiartúa

8 – Matías Aranda

8 – Gustavo Gutiérrez

9 – Brian Cortadi

9 – Ignacio Inda

10 – Nicolás Montenegro

10 – Federico Zupato

11 – Pablo Sosa

11 – Kevin Ortueta

DT – Damián García

DT: Esteban Albert

12 – Facundo Charmelo

12 – Luis Baigorria

13 – Emanuel Truitiño

13 – Juan Cruz Tumini

14 – Matías Jalil

14 – Lautaro Coronel

15 – Nahuel Beltrán

15 – Damián Fernández

16 – David Moreno

16 – Iván Gutiérrez

 

Arbitro: Javier Lacassagne

 

 

Goles:

PT: 30’ Berisiartúa (R)

ST: 4’ Sosa (I), 14’ Muñoz (I) y 33’ G. Gutiérrez (R).

 

Amonestados: 16’ Vásquez (I), 22’ Inda (R), 57’ J. Pérez (R), 59’ Tumini (R), 71’ Zupato (R) y 78’ Darroquy (I).

 

Expulsado: 83’ Tumini (R) por doble amonestación.

 

Cambios:

45’ Tumini por F. Gutiérrez (R)

53’ Moreno por Montenegro (I)

56’ I. Gutiérrez por Inda (R)

60’ Jalil por Sosa (I)

72’ Beltrán por Aranda (I)

79’ Fernández por Ortueta (R)

 

 

Tras conseguir empatar como local 2 a 2 frente a Rivadavia de Necochea en la tarde de hoy en el Juan Bautista Marlats por el partido de vuelta de las semifinales, Independiente de San Cayetano logró la esperada clasificación a la etapa decisiva de la Liga Necochea de Futbol.

Si bien se preveía una holgada serie luego del partido de ida en el que el “chimango” ganó dominando casi a voluntad, no le fue nada fácil el encuentro al local, que se vio sorprendido en la primera parte, de la cual se retiró cayendo por la mínima. En el complemento mejoró ostensiblemente, dando vuelta el resultado en pocos minutos gracias a los tantos convertidos por Pablo Sosa y Lucas Muñoz, consiguiendo el resultado de 3 a 2 global que lo terminó catapultando a la final.

 

 

Ya el comienzo del partido dio una pequeña muestra de que los cuidados deberían ser máximos cuando Brian Berisiartúa consiguió escapar en velocidad hacia el área de Franco Costanzo pero se quedó sin ideas al entrar a la misma facilitando la recuperación de la defensa.

Un mediocampo hiperpoblado y marcas celosas de todos los jugadores del “decano” deslucían el desarrollo, sumado a la falta de inventiva ofensiva de Independiente, que caería inexorablemente en el recurso del centro para alguna cabeza salvadora.

Por la banda izquierda resultaba significativo el constante aporte de Francisco Roque, convertido casi en un volante, haciendo que la defensa se reacomodara con Matías Aranda bajando hasta la posición de lateral derecho. Pero no solo quedaba allí la labor de Aranda, sino que por su lado era el arma de desborde más desequilibrante con la que contaba el “albo”.

 

 

Hasta el minuto 14 los espectadores solamente tuvieron para observar dos disparos desde afuera del área de Santiago Vásquez y Lucas Muñoz que no llevaron real peligro. Tras ello, una jugada de Aranda culminó con un centro que llegó a cabecear Sosa con cierta dificultad, yéndose cerca del segundo palo.

Poco después, en una salida rápida con intención de sorprender, Franco Gutiérrez buscó tirar la pelota hacia el área pero el viento la digirió directamente hacia el travesaño del arco de Franco Costanzo, que de todos modos controlaba la situación.

Hubo que esperar a que promediara la etapa para que Brian Cortadi acercara algo de peligro, peinando la pelota hacia atrás al conectar un tiro libre de Sosa.

Con el correr de los minutos se iba observando la dificultad del local, que recuperaba el balón mediante Vásquez en el círculo central pero luego no sabía que hacer con él.

 

 

Rivadavia se animaba de a ratos a pelearle el protagonismo y fue en el minuto 30 cuando un ataque comandado por Gustavo Gutiérrez desde el mediocampo se transformó en un centro bajo que aprovechó al máximo Berisiartúa para definir por encima del cuerpo de Costanzo e igualar transitoriamente la serie.

El empate a poco estuvo de llegar cuando, desde el círculo central, Sosa buscó que la parábola de su remate le colara la pelota por detrás del cuerpo al adelantado Mirco Oliver, hecho que no se concretó por centímetros.

 

 

En el complemento, sin ser una maravilla de buen futbol, mostró una cara muy diferente el “chimango”. Los primeros instantes ya fueron muestra de que la definición por penales no sería una opción a aceptar.

Fue Muñoz quien primero probó los reflejos de Oliver con un potente disparo desde afuera del área que el arquero desvió hacia su sector derecho.

 

 

Tan solo un minuto después, subiendo por la banda derecha, Aranda le puso la pelota en la cabeza a Sosa, que entrando al área y adelantándose a la salida del “uno”, colocó con precisión la pelota contra el segundo palo para luego llenarse la boca de gol con el primer grito de Independiente en la tarde.

Recién ingresado tras un largo tiempo fuera de las canchas, David Moreno terminó siendo quien empezó a torcer la historia con su potencia desde la línea de mediocampo. Trasladó la pelota hasta que fue el momento exacto de dar el pase hacia el medio, donde Muñoz sin marca, tuvo todo el tiempo como para sacar un remate medido que hizo estéril la estirada de Oliver, dando vuelta el resultado en el minuto 14.

 

 

Poco después tuvo su chance Matías Jalil, quien no controló del todo bien el pase de Aranda y, al momento de definir, fue interceptado presurosamente por el pie del arquero.

Rivadavia daba la impresión de ser para ese entonces un equipo sin ideas y sin resto, pero encontró su segundo aire tras unos cuantos centros infructuosos en uno que fue aprovechado por Diego Elia para cederle el balón a Gustavo Gutiérrez, que esperaba en soledad y de frente al arco solamente debió elegir en que sector inflar la red.

 

 

Así fue que a través de generar faltas que propiciaran envíos aéreos hacia las inmediaciones de Costanzo, el “decano” siguió buscando el gol salvador, incluso luego de quedarse con un jugador de menos por la expulsión de Juan Cruz Tumini, quien pareció nunca estar enterado de su amonestación previa.

Pudo cerrar el partido Nahuel Beltrán en el minuto 37 pero su volea tras el centro pasado de Moreno se fue lejísimo del objetivo.

E increíblemente, jugando tiempo de adición, el mismo Gutiérrez que empatara minutos antes, contó de cara al arco con la chance de marcar el tercero pero se obnubiló y desperdició lo que a la hora de los merecimientos sonaba a injusticia.

 

 

Independiente con el empate consumado festejó segundos después la ansiada clasificación que lo dejó a la expectativa de saber si será con duelos ante Mataderos (definiendo de visitante) o Villa Díaz Vélez (en condición de local).

Sea como sea, la posibilidad de tricampeonar, hecho que no le sucede desde el año 1962, está a la vuelta de la esquina.

 

Crónica y fotos Gabriel Piacquadío

 

Otro partido:

Estación Quequén 1 – Jorge Newbery 0 (Partido de ida por la promoción)