La crisis educativa y la función del Consejo Escolar

El Consejo Escolar es un órgano desconcentrado de la Dirección General de Cultura y Educación, que depende del Ministerio de Educación de la provincia. En todos los municipios de la provincia existen Consejos Escolares cuya función es auspiciar la formación de asociaciones cooperadoras de los servicios educativos, colaborar y asesorar a las mismas; gestionar la provisión muebles, útiles y demás equipamiento escolar ante la Dirección General de Cultura y Educación, distribuir los muebles, útiles y demás equipamiento escolar; administrar los recursos provenientes de Servicio Alimentario Escolar destinado a los comedores de las escuelas; administrar los fondos descentralizados destinados al mantenimiento y reparación de edificios,  designar auxiliares y cocineros; gestionar todos los trámites referidos a licencias, juntas médicas, seguros, salario familiar, reconocimientos médicos y de antigüedad, registros de títulos y cursos.

El  Consejo Escolar cubre, además, las demandas de transporte que obstaculizan la llegada de los chicos a la escuela, ya sea porque viven en el área suburbana o bien porque sus familias están afincadas en zonas rurales, donde no existen escuelas cercanas que posibiliten garantizar el derecho básico de acceder a la educación. Para esto, gestiona el servicio de combis, remises y afines que se interesen por esta labor particularmente sensible, sobre todo frente a factores económicos, cuando las familias no pueden hacerse cargo de la erogación monetaria que esto significa cotidianamente o bien, aun poseyendo vehículo, no pueden enfrentar los viajes diarios de ida y vuelta por razones laborales. 

También, aquellas otras demandas que provienen de atender la adecuada alimentación de los chicos. Nadie ignora que un cerebro funciona cuando recibe los nutrientes requeridos para ponerse en acción; en este sentido, el Consejo Escolar busca proveedores de alimentos de empresas y comercios del pueblo con el fin de cubrir el servicio alimentario de comedores escolares, lo que se llama SAE (Servicio Alimentario Escolar) y DMC (aporte complementario de desayuno y merienda).

Para que cada Consejo Escolar pueda cumplir eficientemente su labor se requieren de modo ineludible de los fondos que gira el gobierno de la provincia de manera periódica, lo que a su vez depende de los aportes del gobierno de la Nación por vía de la coparticipación federal. Sin embargo, estas vías de acción se han venido alterando de manera dramática y en la actualidad todos los Consejos Escolares de la provincia enfrentan deudas significativas con sus proveedores.

San Cayetano no queda al margen de esta realidad: el Consejo Escolar acumula deudas preocupantes con sus proveedores. Para ilustrarlo con números: en Servicio Alimentario Escolar se adeudan alrededor de $200.000, con seis meses de atraso en los pagos. Como dato complementario, podemos agregar que la deuda de los meses de abril y mayo del año 2012 se saldará con Bonos del Estado provincial a dieciocho meses, bonos que aun la Nación no ha autorizado su empleo a la provincia, por lo cual se encuentran “trabados”. En cuanto a Transporte Escolar, la deuda gira en torno a los $ 80.000. Y en Infraestructura, las obras mayores anunciadas se han suspendido sin precisiones –ni siquiera promesas- acerca de su futuro, como es el caso de la construcción de las nuevas aulas para el ISFDyT N° 65, del nuevo edificio para el CEPT N°34 de Ochandio, la EP N° 9 de Vanoli. Y más todavía: se suma el riesgo de sostenimiento de servicios básicos como la provisión de electricidad, a cuya empresa proveedora (la Cooperativa Eléctrica) se le adeudan cinco meses.

No obstante, podemos destacar la muy buena “predisposición” de los proveedores locales que durante meses han soportado, en estas épocas inflacionarias, la falta de pago por parte del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.-

Seguramente, esta problemática genera diversos cuestionamientos, cuya insoslayable respuesta conduce a los chicos como víctimas de un sistema que no responde con acciones las palabras que pregona. Por eso, los reclamos gremiales de los docentes no solo tienen que ver con el aumento de sueldos –motivo por demás atendibles-; el sector docente convive cotidianamente con esta problemática que se ha ido acrecentando de modo progresivo. Y su voz se alza frente a la clara injusticia: el Gobierno de la Provincia y de la Nación son los responsables de esta situación y es su deber darle solución inmediata. Sin embargo, asistimos a la llamada “puja política” de un año electoral. “Titanes en el ring” en su nueva versión con público asistente como víctima y rehén. Esta es la sensibilidad de los gobernantes electos con el 54% de los votos; porcentaje en el que descansan ufanos, ignorando no solo al resto del electorado sino a todos los argentinos que han creído en expresiones como justicia social, calidad y equidad educativa, igualdad de oportunidades, respeto institucional por citar algunas de las usadas como latiguillo de penetración ideológica contagiosa.

Sin embargo, San Cayetano no se queda de brazos cruzados. Todavía tenemos una dirigencia preocupada y ocupada por el bienestar de su gente, principalmente por otorgar un espacio de privilegio a sus niños y jóvenes. Es este el motivo sustancial por el cual el Municipio en la gestión de su Intendente, Miguel Angel Gargaglione,  se hará cargo momentáneamente de la provisión de alimentos para el Servicio Alimentario Escolar y parte de DMC, asegurando de este modo la copa de leche para todos los niños del distrito y la provisión de alimentos para el Centro Educativo Complementario.

¿Le sobra dinero a nuestro Municipio? ¿Es su responsabilidad hacerse cargo de funciones ajenas? No. Le sobra compromiso, capacidad de acción y una sólida administración en el manejo de fondos durante solo cinco años. Pero, y por sobre todas las cosas, lo impulsa la convicción real acerca de la función de la educación como pilar que garantiza el crecimiento de los pueblos y como motor para su desarrollo dinámico y sostenido.

La alimentación de los niños en la escuela constituye para nosotros un derecho humano fundamental. Los derechos humanos son prerrogativas que poseen las personas. Estas prerrogativas son las pautas que orientan la convivencia humana y tienen como punto de partida los principios de libertad y de igualdad. La Convención sobre los Derechos del Niño protege el derecho del niño a la alimentación en el contexto del derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, a la salud, a la educación, a la nutrición y a un nivel adecuado de vida. Es obligación de los estados nacionales y provinciales respetar, proteger y promover el cumplimiento de los Derechos Humanos y es nuestro deber, como funcionarios públicos, hacérselos recordar.

Sin educación no hay futuro posible.

Consejeras Escolares de la Unión Cívica Radical



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