A los maestros de San Cayetano:
Decimos compañeros Maestros y no trabajadores de la Educación, porque la palabra MAESTRO es tan fuerte y maravillosa que no se puede omitir.
El Maestro es guía, ¡simplemente! Y guía ¿de que? Nada más y nada menos que de la formación, en segundo lugar después de la familia, de los valores inherentes a todo ser humano.
Por prudencia uno puede callar para hablar o manifestarse en condiciones más favorables, por temor nos callamos y guardamos para ver la solución del conflicto.
Nos preguntamos: ¿Por que causa queridas compañeras no salen “TODAS” a la calle a defender sus derechos, no se imponen la obligación de jugarse en esta situación crítica en las que están involucradas sin quererlo?
¿Que Maestro no desea estar en clases con sus chicos? ¿Que Maestro no necesita salir, con sus pares, para hacer frente a la obligación de mantener su casa y su familia?
La prudencia y la razón hacen que toda la población deba conocer la problemática docente.
Desde los muchos años de vida que nos separan de ustedes, queridas compañeras, como Maestras Jubiladas que somos, les decimos: “la Razón cuando es valida ha logrado hechos positivos para la sociedad, más que el modo. Por eso la propuesta pasiva y sin agravio de los pocos Maestros que vimos en las calles, se transforme en TODOS LUCHANDO por sus derechos y aceptando poner el corazón.
¡Esta es la lucha! El resultado: el triunfo o el castigo, ya sea un salario digno o una represión salarial a la que no nos atrevemos a ponerle limites.
No alimentemos (y nos incluye) más frustraciones y en bloque soportemos el aplastante peso que nos toca vivir.
SAN CAYETANO, 09 DE MARZO DE 2014
