Reneé Barbieri festejó sus 103 años

 

Reneé Barbieri, residente del Hogar de Ancianos El Retiro, celebró ayer martes 29 de julio, sus 103 años de vida. Dueña de una singular alegría y coqueta como pocas, recibió a familiares y junto a los demás abuelos tuvieron una hermosa fiesta de cumpleaños.

 

 

Hace poco fue entrevistada por el diario La Voz del Pueblo de Tres Arroyos, manifestando: «Escribo, leo, miro televisión, hago labores, voy a misa y cuando hay baile los hago bailar a todos. Soy alegre y no me gusta la tristeza. Lo único es que no consigo novio», agregó sonriente abriendo los brazos y encogiéndose los hombres intentando mostrar una actitud entre sorprendida y resignada, haciendo gala de su buen sentido de humor. 

 

 

Explicó que su ingreso al Hogar El Retiro se debió a un duro golpe que le dio la vida. «Perdí a mi marido y a los tres meses a mi hijo. Estuve muy mal. Me fui a un departamento en Necochea y como quedé solita me vine para acá.
«Tengo familia, pero quería estar en un lugar donde no molestara», señaló y exhibiendo nuevamente su buen humor agregó que «ya hace 21 años que estoy acá»

 
Continuó diciendo que «tengo tres nietos hermosos y cinco bisnietos y me vienen a visitar todos los domingos, llueva o truene porque soy muy buena, jajaja. Un nieto es pintor, el otro tiene como 1500 colmenas y la nieta es contadora, trabaja en el banco. Todos están bien».

 

Al ser consultada sobre su vida, dijo que «viví toda mi vida en el campo de mi padre, que tenía 1000 hectáreas. Vino de Italia a los 16 años y a los 28 ya era rico. Antes la gente se criaba en el campo e iba al colegio en el campo y todo.
«La escuela funcionaba en m»no quiero saber nada con lo de antes, ahora todo es mejor.i casa, adonde venían los hijos de todos los chacareros de la zona. Mi papa hizo una mesa grande y la maestra venía desde Tres Arroyos. Era muy buena chica y además nos enseñaba labores, a tejer», recordó.

 

Una celebración de la vida en toda su expresión, sonrisa plena y la demostración de, según palabras de la homenajeada: «la vida es hermosa, hay que saberla llevar». Una mujer que, pese a tener la misma cantidad de años que la ciudad de San Cayetano, no descuida su imagen, sigue siendo muy minuciosa en los de su aspecto y por sobre todo, dueña de un carácter especial y buen humor admirable.

 



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