
La Policía de San Cayetano informa que en la madrugada del día domingo 18 de enero, Cornelio Van Strien, propietario del establecimiento rural Eureka, ubicado en el cuartel IX de San Cayetano, denunció que siendo alrededor de las 22.30 hs del día 17, mientras estaba mirando TV en su habitación es reducido por 3 hombres encapuchados, vestidos con guantes de trabajo y ropa oscura, quienes portaban un arma de fuego revolver 22, y una escopeta.
Minutos más tarde al llegar su hijo Emanuel Van Strien al campo, es también reducido al igual que su padre, con precintos plásticos, y de esa manera los sujetos se apoderaron de la suma de $ 13.500 pesos, una mira telescópica marca Thasco 4×40 modelo xd y un par de monoculares, dándose a la fuga los sujetos en la Camioneta Amarok, color blanca, dominio OGS-629, propiedad del Sr. Van Strien.
En el día de ayer apareció en jurisdicción de Adolfo Gonzáles Cháves, en un camino rural cerca de la ruta 3, la Pick-up Amarok propiedad de Van Strien, en perfecto estado y con sus llaves puestas, la cual posterior a las pericias de Policía Científica le fue entregada a su propietario.
El Jefe del CPR (Comando de Patrulla Rural) de este medio, está incoando la IPP caratulada “Robo triplemente calificado”, con intervención de la UFI. NRO. 2 a cargo de la Dra. Silvia Gabriele y está trabajando en dicha investigación y concordando con los CPR de las ciudades vecinas para lograr el esclarecimiento del presente hecho.-
Según relató a LU24 Radio Tres Arroyos Alan Van Strien, “estaba mi papá Cornelio en el campo cenando solo y escuchó ruidos de los perros. Salió a mirar; se metió nuevamente y arrimó la puerta, porque mi hermano Emanuel le había dicho que iba para allá. Se recuesta en la cama mirando tele y de repente uno asoma la cabeza. Se metieron dos personas; lo redujeron, forcejearon; le pegaron dos culatazos y dispararon, pero afortunadamente el tiro pegó en el respaldo de la cama. Lo redujeron; revisaron la casa en busca de efectivo y encontraron una suma menor y con eso esperaron; y cuando llegó mi hermano también lo agarraron con golpes leves; lo ataron junto a mi padre y no sé si se asustaron con algo porque se fueron en la camioneta que estábamos buscando”, detalló el familiar de las víctimas.
También mencionó que tanto Cornelio como Emanuel Van Strien, una vez que se marcharon los malvivientes y que pudieron soltarse, “se fueron ambos en un pulverizador comúnmente llamado “mosquito” a Ochandio a buscar ayuda, porque habían tajeado gomas de otra camioneta y los celulares se los habían sacado y dejado por ahí tirados, que después los encontraron”.
“El único efectivo que se pudieron llevar, eran 10 mil pesos que los tenemos guardados siempre por si alguien entra a pedir plata y tener por temor a si entran y no tenes plata y te hagan algo”, agregó.
