
En una tarde donde las emociones se vivieron en el segundo tiempo, Independiente y Sportivo igualaron sin goles el clásico merced al buen trabajo de los arqueros. El «Albirrojo” mantuvo el invicto pero ahora comparte la punta de la zona A.
La iniciativa y la primera chance la tuvo el local con un cabezazo de Jensen por arriba del travesaño. Sportivo reaccionó con Baigorria quien le cambió la trayectoria a un remate defectuoso de Gorrassi, complicando al uno del albo. Con el pasar de tiempo el partido se tornó trabado, impreciso y sin juego asociado.
Con otra intensidad se jugó la segunda mitad, Fortete se adueñó de la mitad de la cancha y Aranda se adelantó unos metros para incomodar así a la defensa del rojo. Coppens en la línea evitó el gol tras un cabezazo de Darroquy; a los 6’ Aranguren manoteó para mandar al corner un tiro libre ejecutado por Smoulenar y un minuto más tarde Corvalán con una pirueta exigió a Aranguren.
De a poco el asedio fue cediendo y el encuentro se tornó en ida y vuela. Un cabezazo desviado de De Martis y un remate por arriba de Baigorria equilibraron las acciones. A los 20’ llegaría la más clara del local: Jensen solo desde el punto penal conectó de cabeza un preciso centro de Ferreyra y la pelota se fue cerca del palo izquierdo.
Las emociones (y la polémica) llegaron a los 38’ cuando De Martis corrió al arco con Truitiño forcejeando de atrás; al ingresar al área cayó producto de la lucha sancionando el juez tiro libre penal. Los reclamos vinieron por partida doble: ya que en primera instancia los jugadores del albo entienden que De Martis recibió en clara posición adelantada y luego porque no ven falta en la marca de Truitiño. Lo cierto es que Aranguren ejecutó fuerte, a media altura y al palo izquierdo de Costanzo que, volando y elevando la pierna, salvó a Independiente y al juez Arias que hasta ese momento no había tenido inconvenientes.
Con el envión el albo salió a ganarlo. Aranda no pudo definir con justeza en una, y en otra Aranguren evitó el gol olímpico de Iván Smoulenar.
Fuente: Ecos Diarios.
