
Independiente (San Cayetano) 1
1 – Leonardo Serén
2 – Carlos Gabutti
3 – Francisco Roque
4 – Gabriel Darroquy (Capitán)
5 – Fernando Galván
6 – Mariano Disipio
7 – Lucas Pérez
8 – Juan Manuel Tello
9 – Brian Cortadi
10 – Lucas Muñoz
11 – Matías Aranda
DT: Julio Armentía
12 – Franco Costanzo
13 – Tomás Canal
14 – Emmanuel Truitiño
15 – Martín Sosa
16 – Germán Giannaccini

Sportivo (San Cayetano) 1
1 – Darío Aranguren (Capitán)
2 – Andrés Trobo
3 – Fernando Rivero
4 – Nahuel Echebarría
5 – Víctor Gorrassi
6 – Mario Aguilera
7 – Nicolás Baigorria
8 – Blas Amoroso
9 – Gonzalo Fuhr
10 – Pablo Trejo
11 – Marcelo Romero
DT: Jorge Regueira
12 – Simón Alarcón
13 – Juan Pablo Oroz
14 – Leonel Graziano
15 – Cristian Alvarez
16 – Martín Avaca
Arbitro: Leandro Benavídez
Goles:
ST: 32’ Fuhr (S) y 35’ Disipio (p.) (I)
Amonestados: 5’ Muñoz (I), 16’ Gorrassi (S), 23’ Darroquy (I), 45’ Tello (I), 47’ Trobo (S), 60’ Echevarría (S), 68’ Aranda (I), 75’ Alvarez (S), 76’ Truitiño (I), 80’ Oroz (S), 89’ Sosa (I), 91’ Fuhr (S) y 92’ Roque (I).
Expulsados: 54’ Darroquy (I) por doble amonestación y 86’ Regueira (S).
Cambios: 64’ Oroz x Echevarría (S) 71’ Giannaccini x Pérez (I) y Alvarez x Amoroso (S) 82’ Graziano x Baigorria (S) 85’ Sosa x Muñoz (I)

Tras 180 minutos de dientes apretados, mucha aspereza en cada choque de piernas, un nerviosismo extremo adentro de la cancha y en las tribunas y algo de fútbol, Sportivo de San Cayetano derrotó en la fase de semifinal a Independiente (2-1 en la ida de local y 1-1 de visitante) con un resultado global de 3 a 2 y así reeditará la final del año pasado, midiendose con Jorge Newbery de Lobería.
El conjunto dirigido por Jorge Regueira ingresó al Juan Bautista Marlats sabiendo que la ventaja que había conseguido ocho días atrás le permitiría esperar bien armado a su rival y tratar de aprovechar la velocidad de sus jugadores veloces en el contragolpe. Para los de Julio Armentía, que tenían en caso de empate en goles la ventaja deportiva por haber finalizado primeros la etapa regular, no había margen de error. Era acorralar al contrario e irse victoriosos hoy y finalistas o ya pensar en el torneo del año que viene.
Las tribunas, al menos en la previa, mostraron un colorido que daba ganas de ser parte de lo que se estaba gestando, con gente de todas las edades y familias enteras tras los alambrados. De un lado los de azul y del otro los de rojo, hacían sentir a sus jugadores que los iban a bancar pase lo que pase en el campo de juego.

Respecto a quienes jugaron en la ida, Independiente utilizó a Juan Manuel Tello en lugar de Martín Sosa para formar un trío de ataque más masivo. En Sportivo volvió al lateral izquierdo Fernando Rivero por Yannick Minka, Marcelo Romero ocupó en lugar de Javier Amoroso y en enroque de goleadores, Gonzalo Fuhr jugó por Martín Avaca.
El comienzo fue como se esperaba. Los dos midiendose como boxeadores agazapados a la espera de lanzar la primera mano que desestabilice al rival, pero sin descuidar su propia guardia.
La primera de riesgo fue para Independiente cuando un centro le cayó a Lucas Muñoz quien, agachandose para impactar la pelota de cabeza, la desvió sin suerte.
A los 14’ Lucas Pérez filtró un pase a Juan Manuel Tello pero ya sin angulo intentó un centro rasante que Darío Aranguren logró desviar al córner.
Casi a continuación se animó a llegar hasta el fondo la visita cuando Pablo Trejo ubicó con un buen pase en el área a Nicolás Baigorria, quien de frente al arco inexplicablemente se mostró lento para acomodarse y definir y finalmente fue tapado por la defensa.

Independiente, como en casi todo el torneo, abusaba del envío largo para que alguno de sus delanteros la bajara e intentara buscar el arco de Aranguren o el pase hacia un compañero mejor ubicado.
Sportivo, pese a tener menos posesión de la pelota que su rival, basaba su poderío en un gran desempeño de su volante central, Víctor Gorrassi, y casi siempre buscaba la triangulación por abajo para tejer situaciones ofensivas. El más buscado y quien alternó aciertos y errores pero más que nada los primeros fue Matías Aranda. Promediando la etapa pudo darle un pase a Muñoz por el sector derecho del ataque aunque este último ya casi sin angulo de remate, intentó de primera y el balón se escapó por arriba del arco.
Poco después dibujó una linda pisadita fuera del area y se la dejó servida a Lucas Pérez para que de zurda probara los reflejos del uno “albirrojo”, el cual estubo atento y controló las acciones.
Y cuando faltaban minutos para finalizar la primera parte Pérez quiso aprovechar el viento a favor en un tiro libre que desde la derecha incomodó a Aranguren. Apareado por los delanteros “albos” prefirió pegarle con los puños a la pelota y así alejar el peligro.
El desgaste hasta ese entonces había sido mayoritariamente del “albo” y también salió con la misma actitud en la segunda parte. Pero un hecho cambió el desarrollo del encuentro, haciéndolo más de ida y vuelta: la expulsión por doble amonestación a los nueve minutos de su capitán, Gabriel Darroquy.
Independiente continuó su busqueda incesante del gol que le diera la ventaja en el marcador, pero cada vez que Sportivo recuperaba la pelota armaba un contraataque que presagiaba lo peor.

Lo curioso fue lo poco efectivo que estuvieron los visitantes en estas acciones, dilapidando una y otra oportunidad para darle mas vida al “chimango” y a las emociones del clásico sancayetanense.
Serén salvó a su equipo cuando le tapó un mano a mano a Blas Amoroso, quien luego de robarle la pelota a Mariano Disipio definió sin fortuna entre las piernas del uno.
A los 13’ Fuhr ensayó apurándose y sin tino un remate de treinta metros. Enseguida toda la parcialidad “albirroja” reclamó penal por una supuesta mano en el área que el juez Benavídez no sancionó.
Fuhr nuevamente tuvo una chance que pudo haber abierto el marcador. Esta vez en el punto del penal bajó un centro con el pecho y, ante la salida desesperada de Serén, definió de zurda elevando demasiado el remate.
A las imprecisiones se sumó Baigorria a los 22 cuando desde la línea del área grande pretendió colgar la pelota del ángulo izquierdo del portero pero la pelota no descendió a tiempo.
Recién a los 27 minutos Independiente pisó el area con peligro cuando un mal rechazo de Juan Pablo Oroz fue capturado por Brian Cortadi (que poco hizo en todo el encuentro) y desde la medialuna remató cruzado y desviado.
Las buenas decisiones que el juez había estado tomando en la primera parte se fueron desdibujando con el correr de los minutos. Y una muestra de ello fue un tiro libre para en defensa del “chimango” en el que Baigorria no respetó la distancia reglamentaria, avalado por Benavídez. El saque de Serén le cayó en los pies a Trejo, que ante el arco vacío intentó desde lejos y Carlos Gabutti sin saber donde estaba el balón se lo llevó por delante salvando a su equipo.
En un ida y vuelta frenético, se sucedían los errores por todos lados, mientras el nerviosismo crecía minuto a minuto. Independiente, con un jugador menos, no se daba por vencido y Sportivo seguía desperdiciando los grandes espacios con los que contaba de media cancha hacia adelante.
A los 31’ Fuhr recibió apenas adelante del circulo central una pelota que Serén habia tenido que cortar lejos y quiso acertarle al arco desde allí, otra vez sin la debida puntería.
Pero tanto va el cántaro a la fuente que finalmente se rompe. Por eso a los 33’ Marcelo Romero, volcado en ataque, encontró a Baigorria a la entrada del area, éste dejó a su marcador atrás y puso el pase hacia el centro para que Fuhr rompiera la paridad y festejara su tanto número 15 del 2016, que probablemente lo consagrará como goleador absoluto del torneo.
Empujado por su público y su vergüenza deportiva, el local encaró hacia el arco de Aranguren con todo lo que le quedaba. Y llegó el penal por mano de Oroz trás un enésimo centro de Aranda.

Luego de un centenar de protestas al juez, a los 36 minutos Disipio fue quien se hizo cargo de ejecutar la pena y fue certero al ubicar la pelota a la izquierda del arquero, que se la había jugado por el palo contrario.
El 1 a 1 abría un resquicio de esperanza para la patriada final del líder del torneo en la etapa regular pero las fuerzas ya no eran las mismas y la precisión brillaba por su ausencia.
No sucedió deportivamente casi nada más. Solamente un centro que Gabutti encontró en el área y trató de centrar sin suerte y un remate desviado de Trejo en el sector opuesto.
Tras el pitazo del árbitro y la clasificación de la visita, la tribuna “chimanga” se alborotó sin entender que son partidos de fútbol que se ganan y se pierden pero siempre dentro de la cancha y que los insultos, escupitajos y amenazas, solo empañan lo que puede ser, mas allá de la rivalidad histórica, una fiesta de dos equipos sancayetanenses protagonistas de las etapas decisivas de un torneo tan competitivo como el de la Liga Necochense.

Mientras tanto en Lobería y como era de esperarse Jorge Newbery derrotaba a Villa Díaz Vélez por 2 a 0 (Lucas Contreras ambos) y se aseguraba estar otra vez en la final, en la que disfrutará de la ventaja deportiva.
Repitiendo los cotejos decisivos del 2015 se enfrentarán los dos conjuntos que más goles han convertido a lo largo del torneo y los menos goleados (exceptuando a Independiente), primero en San Cayetano y luego en Lobería.
Crónica y fotos: Gabriel Piacquadío.
