
En una ceremonia presidida por el Arzobispo de Bahía Blanca Guillermo José Garlatti, se procedió a trasladar los restos del Padre Jacobo Fidersek y su posterior inhumación en el atrio de la Parroquia San Cayetano.

Todo comenzó alrededor de las 10.00 hs. con una concentración en el cementerio local donde ya varios fieles, amigos, familiares y autoridades se dieron cita para brindar un respetuoso homenaje. Allí se realizó una oración por el padre, con la presencia de banderas argentinas y eslovenas, recordando la patria de quien fuera párroco de nuestra ciudad durante 30 años.

Un grupo de integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, quien efectuaron guardia de honor durante toda la ceremonia, llevó el féretro hasta el coche fúnebre y desde allí se comenzó su traslado con la modalidad de Caravana tomando la ruta provincial nº 75 hacia la rotonda de acceso a la ciudad, ingresando por Avenida Apezteguía, su continuación de Avenida Independencia hacia la Parroquia.

Una vez llegados a la esquina de 25 de Mayo y Av. Independencia, se trasladó el féretro a pulso hasta el Templo parroquial.

Tras ser conducidos hasta el altar; se celebró la santa Misa, con Monseñor Garlatti; el Párroco de San Cayetano Pablo Deiro y el sancayetanense Matías Pardo.

Concluida la misa, se rezó un responso por el alma del padre Jacobo, a cuyo término se llevó el féretro hasta la tumba preparada para su sepultura; llegados allí se bendijo la tumba y paso seguido se realizó la inhumación.
El homenaje al Padre Jacobo comenzó el viernes 23 de noviembre con una exposición de objetos, fotos y anécdotas del padre, iniciándose la misma a las 20.00 hs. hasta las 22.00 hs. y continuando el día sábado 24 de noviembre.
El homenaje continuó el día domingo 25 con una cena celebrando el 8º aniversario del tránsito del Padre Jacobo a la Casa del Padre Dios, desde las 21.30 hs. En ella se efectuó un recordatorio del Padre Jacobo, se proyectaron videos y se compartieron anécdotas.
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