El déficit importante de lluvias en estas últimas semanas, que se está manifestando más fuertemente en el norte de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, ha puesto en una primera plana al tema de La Niña.
En esta y sucesivas columnas, trataremos de aclarar al lector algunas cuestiones que hacen a este fenómeno llamado ENSO (El Niño Southern Oscilation) o ENOS (El Niño Oscilación Sur), por lo común conocido como El Niño.
El Niño es un nombre originado en Perú para señalar un fenómeno climático conocido por los pescadores desde hace varios siglos. En ciertos años, aproximadamente hacia fin de diciembre, los pescadores notaban que la pesca descendía durante algún tiempo y luego retornaban a su nivel habitual. De ahí el nombre de El Niño ya que la ocurrencia de este hecho lo relacionaban con la fecha del nacimiento del niño Jesús.
Esta reducción de las capturas de peces es la consecuencia de un cambio estacional en los patrones climáticos del Océano Pacifico. Se produce un recalentamiento de la superficie del mar que se desplaza del Pacifico central hacia las costas de Sudamérica. Asimismo cesan las corrientes ascendentes de aguas frías que habitualmente se encuentran en las costas y, en consecuencia, hay menor cantidad de nutrientes para los peces que se alejan de las costas hasta que las condiciones retornan a su estado normal. La consecuencia es una disminución de la pesca en las costas peruanas y ecuatorianas. Otro efecto es la ocurrencia de fuertes lluvias sobre las costas de estos países que ocasionan graves desastres naturales. Como contrapartida, ocurren sequías en Australia, India, Malasia e Indochina.
Existe asimismo un fenómeno contrario, vinculado con el enfriamiento de las corrientes marinas que inicia lo que se denomina La Niña, que causa sequías en Sudamérica, y fuertes lluvias en Australia oriental.
Estos cambios en la temperatura de la superficie del mar en la zona Este del océano Pacífico Ecuatorial pueden presentar tres fases distintas, “El Niño” en años calientes, “La Niña” en años fríos, o Neutro en caso de no registrarse variaciones significativas. La clasificación de cada fase puede realizarse de varias formas, la más común se refiere a las anomalías de la temperatura de superficie en el Océano Pacífico tropical
Este fenómeno, si bien ocurre en la zona del Pacífico tropical, tiene efectos que pueden apreciarse en todo el planeta. Particularmente, en el Sudeste de Sudamérica las señales del evento Niño se manifiestan con incrementos de las temperaturas invernales y aumento de las precipitaciones entre noviembre y febrero. Por otra parte, eventos Niña están asociados con anomalías negativas de las temperaturas invernales y valores de precipitación inferiores a lo normal en la estación junio-diciembre.
En el caso de La Niña, fase que se está atravesando actualmente, el enfriamiento de la superficie del mar suele comenzar cerca de mediados de año y en general se mantiene durante aproximadamente doce meses. Sin embargo, cada evento es diferente a los demás, ya sea en duración, intensidad, fecha de inicio, impacto sobre los patrones normales de circulación de la atmósfera, etc.
Aiello y colaboradores, analizaron las precipitaciones en distintos sitios en cinco provincias pampeanas para nueve eventos La Niña, entre los años 1964 y 1995. Observaron que predominaron situaciones de muy seca o levemente seca, señalando el impacto general de La Niña en la región pampeana. Sin embargo hubo años en los cuales prevalecieron áreas en situación levemente húmeda o muy húmeda. Esto se debe a que existen otros factores atmosféricos como la temperatura de la superficie del Atlántico Sur, posición de anticiclones semipermanentes, etc., que son capaces de influir en el régimen de lluvias de la región pampeana, moderando el eventual impacto de La Niña, o incluso dejándolo sin efecto. Es por ello que el seguimiento de estos factores resulta tan importante.
A continuación, mostramos la marcha de las temperaturas superficiales de los océanos. Los colores muestran las anomalías o diferencias respecto de lo normal o neutro. Los colores azules indican diferencias negativas (aguas frías), mientras que los colores amarillos a rojizos las diferencias positivas (aguas calientes).


La región 1 está indicando que el evento La Niña del verano 2011/2012 se encuentra en su momento de máxima intensidad. Los efectos adversos en cuanto a precipitación que suelen asociarse a este evento se han manifestado con claridad durante el último mes en el centro y este de la Argentina.
En la región 2, se observa al mismo tiempo, en la costa Argentina, el desarrollo de una anomalía positiva. El establecimiento de esta anomalía positiva implicaría la formación de mayor cantidad de sistemas de baja presión en la región, aunque sus efectos positivos sobre la precipitación probablemente estarán restringidos a las áreas costeras.
Esta última situación podría relacionarse con las precipitaciones que tuvimos en San Cayetano durante los meses de noviembre y diciembre (254,4 mm y 78 mm respectivamente) que resultaron superiores al promedio de lluvias de los últimos 12 años.
En próximas columnas iremos dando más detalles sobre este fenómeno y su evolución.
Ing. Agr. M.Sc. Daniel Intaschi
Grupo Desarrollo Territorial
Chacra Experimental Integrada Barrow
Agencia de Extensión INTA San Cayetano


Referencias bibliográficas utilizadas
• www.climayagua.inta.gob.ar Informe de evolución y tendencia climática semanal del 3/1/12
• Ing. Agr. Eduardo Sierra. La Niña y sus efectos sobre el agroclima sudamericano. Disponible en: www.concienciarural.com.ar 12 de febrero de 2008.
• Aiello, Forte Lay y Basualdo. La Niña y las lluvias en cinco provincias pampeanas. Disponible en: www.conae.gov.ar
