Hay preocupación en la estación local del Servicio Meteorológico Nacional: trabajadores advierten que podrían perder sus puestos en medio de un ajuste que ya impacta a nivel país.
La situación no es menor. El organismo atraviesa su presupuesto más bajo desde 2007 y, en los últimos dos años, ya se fueron más de 200 empleados.

En Tres Arroyos, el clima no solo se mide: también se siente puertas adentro. El personal reconoce que hay incertidumbre total sobre lo que puede pasar y que el temor principal es quedarse sin trabajo.
Desde el sector alertan que los recortes no solo afectan a los trabajadores, sino también a toda la comunidad. Menos personal significa menos datos, peores pronósticos y más dificultades para sectores clave como el campo, la aviación o el transporte.
A nivel nacional, incluso se habla de posibles reducciones de hasta un 20% del plantel, en el marco de un proceso de “modernización” que genera más dudas que certezas.
Mientras tanto, en la estación meteorológica de Tres Arroyos el panorama es claro: pocas respuestas, mucha incertidumbre y una pregunta que sigue abierta… qué va a pasar con el servicio y con quienes lo sostienen todos los días.

