Un fuerte temporal impactó en el sur y centro de la provincia de Buenos Aires, con epicentro en ciudades como Azul, Olavarría y localidades cercanas, donde en pocas horas se registraron acumulados que superaron los 150 mm y, en algunos casos, los 200 mm.
En Olavarría, el sistema pluvial colapsó y el agua ingresó en viviendas de distintos barrios, obligando a evacuaciones y generando serios anegamientos.

La situación también fue crítica en Azul y zonas rurales como Recalde, donde las lluvias intensas provocaron inundaciones, pérdidas materiales y una fuerte respuesta solidaria de vecinos. 
El fenómeno se extendió a otros puntos del interior bonaerense, manteniendo en alerta a gran parte de la región ante la continuidad de tormentas y la saturación del suelo.
Según registros meteorológicos, en menos de 24 horas algunas ciudades superaron el promedio habitual de lluvias para todo el mes, profundizando el impacto.
Persisten las alertas y no se descartan nuevas precipitaciones, lo que mantiene la preocupación en toda la región.


