
“… Sin todos aquellos que se aventuraron a vivir en la soledad de los primeros tiempos, pero imprescindibles, pusieron su hombro, nada hubiera sido posible…” De esta manera, el sábado último, iniciaba la celebración central por los primeros cien años de la comunidad de Cristiano Muerto.

El acto se desarrolló a pocos metros de la Ruta 72, lugar donde se emplazó el mástil con la bandera Argentina y una placa recordatoria al aniversario del Paraje.

Así, los vecinos Arne Fabricius, Alberto de la Mata y Valeriano Domínguez acompañaron al Intendente municipal, Miguel Ángel Gargaglione al izamiento del Pabellón Nacional; mientras que Alberto Sastre, su nieta Yamila y la señora María Vasini hicieron lo propio con la placa.


“Tenemos que resaltar la historia y el presente de Cristiano Muerto. Algo fundamental de aquella época fueron los valores: todo era esfuerzo, trabajo y honor. Palabras que hoy, quizás, no las tenemos tan presente”, destacó Gargaglione dirigiéndose ante más de un centenar de presentes. Asimismo, el intendente municipal homenajeó a los pobladores originarios y aquellos que siguieron su camino; a su vez, hizo “una mención especial para un hombre, que como tituló La Voz del Pueblo, el patriarca de Cristiano Muerto, Don Carlos Sorensen, el último delegado que tuvo el Paraje”.

Anteriormente, en la misma línea, el vecino Jorge Saenz Rozas evocó con gran emoción y un largo aplauso de los asistentes a la figura de Sorensen. “Me parece que lo estoy viendo en su caballo oscuro, con su sonrisa bonachona, con su aire un poco irónico pero nunca malévolo”.

Cabe destacar que, tanto los vecinos del Paraje como aquellos que vivieron en aquellas tierras mostraron su entusiasmo y conmoción por el gran aniversario.

Algunos de ellos manifestaron estos sentimientos durante el acto; entre ellos, Liliana Iguacel quien leyó una poesía de su autoría en homenaje a los primeros pobladores.

Del mismo modo, Jorge Roldós en representación de la Comisión que organizó el acto, agradeció a todos los que colaboraron de una u otra manera en la preparación de los festejos del Centenario.

Por su parte, la directora de la Escuela N°4, Sabina Torres se dirigió a los asistentes como representante de una de las instituciones significativas de la localidad. De esta manera, enfatizó que “preservar la memoria no es amontonar trastos viejos, tampoco archivar papeles. Se trata más bien de guardar para el futuro lo que fue el pasado; conocer para luego reconocer. Hace falta rescatar tanto la gran estancia como el rancho; es decir, reconstruir una memoria rural completa, sin exclusiones”.

Hacia el final del acto, el Intendente municipal entregó recordatorios a personalidades que han dejado su huella en Cristiano Muerto.








Acto seguido, los presentes compartieron un ágape en las instalaciones del establecimiento educativo.
Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet
