
Por quinto año consecutivo, el grupo de la Tercera Edad que durante el año participa de actividades municipales concurrió a la Colonia de Vacaciones “Don Samuel Sáenz Rozas” del Balneario local.

Tras disfrutar unos días a pleno sol, descubriendo los encantos de la costa sancayetanense y donde la buena onda, las rondas de mate y los partidos de tejo fueron una constante, el viernes por la noche el contingente se despidió de su estadía con un show abierto al público realizando, como es habitual, una adaptación de una obra teatral. Previo al espectáculo, los abuelos disfrutaron de un asado en compañía de autoridades municipales.

Leandro Magret, Coordinador de la Dirección de Deportes agradeció la presencia de quienes participaron este año y resaltó “la excelente convivencia y el buen humor reinante en estos días”. Destacó también la tarea de los profesores a cargo del grupo quienes coordinaron las actividades recreativas de los 35 abuelos que conformaron la delegación.

A su turno, el Intendente Municipal Miguel Ángel Gargaglione subrayó la labor de los Coordinadores de la dirección de Deportes, al tiempo que se mostró orgulloso ya que “la idea central del actual gobierno en cuanto a brindar las mismas posibilidades y trabajar de igual manera con niños, jóvenes y abuelos, una vez más se cumplió de la manera que pretendemos”.

Asimismo, tras felicitar a los presentes por el espíritu festivo y el entusiasmo que demostraron en cada jornada, el Jefe Comunal destacó el trabajo del personal de mantenimiento y cocina de la Colonia de Vacaciones.

Acto seguido, y mientras los veraneantes de la Villa se sumaban a los festejos, los adultos mayores iniciron los preparativos para el show. Para esta ocasión desde el área de Deportes se invitó a un grupo de abuelos de la vecina ciudad de Gonzáles Cháves quienes compartieron un día de playa, para luego sumarse al gran cierre con dos sketch humorísticos.

Por su parte, el grupo local eligió recrear una escena de la obra teatral “El sordo” y una risueña imitación del dúo Pimpinela. Finalmente, cambio de vestuario mediante, los presentes bailaron una ranchera para dar comienzo así al baile que cerró una edición más de la Colonia para abuelos.

A lo largo de la estadía los abuelos demostraron que cuando hay voluntad, ganas, alegría, buen humor, compañerismo y solidaridad la edad no es impedimento para disfrutar de la vida.


Prensa Municipalidad de San Cayetano.
