San Cayetano vivió una jornada inolvidable con la realización de la primera edición del Festival SancaVibra, que tuvo lugar en el predio del Aeroclub local. El evento superó ampliamente las expectativas, con gran concurrencia durante toda la tarde del sábado y un clima ideal que acompañó el desarrollo de cada una de las propuestas.
Desde la organización, Martín Cano remarcó el enorme esfuerzo colectivo que hizo posible el festival, destacando el trabajo de muchas personas, el acompañamiento de familias, amigos y de toda la comunidad. Hizo especial hincapié en la participación de emprendedores, estilistas, revendedores y artesanos locales, cuya presencia fue clave para que SancaVibra se transformara en un verdadero espacio de encuentro, y expresó el deseo de que esta sea la primera de muchas ediciones.

Durante la apertura, el intendente en uso de licencia, Miguel Gargaglione, celebró la iniciativa surgida desde el ámbito privado y valoró la convocatoria lograda, no solo a nivel local sino también regional. Señaló la importancia de este tipo de propuestas culturales y recreativas, que fortalecen el vínculo comunitario y generan espacios de disfrute para vecinos y visitantes.
Por su parte, la secretaria de Gobierno y Hacienda, Melisa Eriksen, destacó el acompañamiento del Municipio desde el primer momento, subrayando que la gestión municipal celebra y apoya este tipo de iniciativas impulsadas por personas que aman San Cayetano y trabajan para generar espectáculos y actividades pensadas para el disfrute de la comunidad.

El festival ofreció una propuesta integral para todas las edades, combinando música en vivo, arte, gastronomía y espacios recreativos. El patio de juegos se transformó en una gran kermés familiar, con actividades deportivas, juegos, ajedrez y propuestas lúdicas que convocaron a chicos y grandes, además de una búsqueda del tesoro que fue uno de los momentos más celebrados de la tarde.

La oferta gastronómica fue otro de los grandes atractivos, con puestos de choripanes, sándwiches de carne y cordero, licuados, exprimidos, bebidas y la presencia de un bartender. A esto se sumaron emprendedores y profesionales que ofrecieron servicios gratuitos de peluquería y maquillaje, junto a revendedores y artesanos locales, aportando diversidad y color a la jornada.

Con un atardecer soñado, la música que recorrió distintos géneros como cumbia y folklore, y una noche que invitó a quedarse, la primera edición de SancaVibra dejó un balance altamente positivo y el deseo compartido de volver a encontrarse el próximo año para seguir celebrando la cultura, el encuentro y la comunidad.


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