A través del blog del proyecto Intramuros San Cayetano, espacio autobiográfico coordinado por Magalí Di Croce, se difundió recientemente un nuevo escrito de la propia bloguera, titulado “La ley del más fuerte”, en el que reflexiona sobre la reciente intervención de Donald Trump en el Estado soberano de Venezuela.
… «Cuando en la Facultad estudiaba Derecho Internacional Público -materia apasionante- recuerdo que vimos cómo luego de las dos Grandes Guerras, el mundo trató de buscar un organismo para que fuera equilibrio y dictara normas de convivencia entre los Estados para evitar otros conflictos, fue la Sociedad de las Naciones, después de la Primera Guerra Mundial- que luego se consolidó como la ONU, después de la Segunda Guerra.
Lamentablemente, vemos como la ONU pareciera inexistente en la mayoría de las grandes cuestiones… y vemos sin necesidad de ser especialistas en Derecho Internacional cómo aún prevalece la
“ley del más fuerte”, que no difiere mucho de la ley de la selva.
También recuerdo que el profesor nos enseñaba la Doctrina Monroe “América para los Americanos” y luego la Doctrina Drago -que ante el peligro de que algún Estado Americano se metiera en otro- estableció: IGUALDAD SOBERANA DE LOS ESTADOS Y NO INTERVENCIÓN.
No dudo de que Maduro es un dictador, no dudo de que el Pueblo venezolano ha sufrido fraude electoral, no lo dudo ni por un instante. No dudo de que los Derechos Humanos han sido seriamente vulnerados en Venezuela. No dudo de que el Pueblo está oprimido. Pero tampoco dudo de que eso no es lo que motivó la intervención de Trump en otro Estado. Intervención que la hizo sin que el Congreso de EEUU lo autorizara, intervención en nombre de la democracia que en realidad no le interesa, sino le interesa maquiavélicamente lograr sus objetivos -nomás recordemos el intento de golpe de Estado con la toma del Capitolio en enero de 2021, cuyos perpetradores fueron indultados por el propio Trump ni bien volvió a la Presidencia-, usó el tema del terrorismo del narcotráfico para atacar sin el aval del Congreso de su propio país – detalle indispensable de la democracia-.
Venezuela tiene toda la riqueza del petróleo y minerales críticos, más una posición estratégica. Esa es la causa de la intervención. La única causa.
Por eso no entiendo qué celebran los que celebran…es su Patria intervenida… es un Estado fuerte metiéndose en su Estado soberano. Es injerencia e intervención. Es un peligro.
Sorpresivamente también Trump se “ocupa” de Nigeria, otro país con importantes reservas de petróleo, gas natural y minerales valiosos….pero no se “ocupa” o no se “mete” en otros países de África pobrísimos y con regímenes dictatoriales donde sus habitantes sufren las más serias vejaciones a los Derechos Humanos. Tampoco se “ocupa” de Ucrania, trata de que ese país acepte un acuerdo desventajoso con Putin, a toda costa….
La Unión Europea está cauta. Pide que se respete el Derecho.
El Papa León – como lo hizo Francisco y los anteriores- clama desde su asunción por la Paz en el Mundo.
Hasta ahora sólo un presidente americano se manifestó a favor de esta intervención…como expresaron en el Canal Español: es el que recibió recursos para apoyo en las elecciones.
Hay muchas formas de intervención, esta es una de ellas…
Me preocupa y asusta la locura del mundo, por los involucrados directamente y por todos, porque después de tanto transcurrido, guerras cruentas, terrorismo, pobreza y manipulación, destrucción del ambiente, sigue rigiendo la ley del más fuerte, y nunca sabremos de cuánta salud mental gozan quienes toman esas y otras decisiones » …
MAGALI DI CROCE
