Un museo en casa

Quienes esten de visita o vivan en la ciudad pero no lo conozcan todavía, Oscar Magret abrió las puertas de su casa para dejarnos espiar en su mundo de mates y recuerdos. En un mini museo que instaló en una de las habitaciones de su vivienda particular ha logrado reflejar una parte de la historia del Partido de San Cayetano.

Desde la puerta de entrada, en un característico zaguán, (ya que la casa tiene sus años) se ingresa a un túnel del tiempo, ya que está construida con marcas de ganado de gran antigüedad. Una vitrina que posee el recuerdo de algunas bebidas que se podían tomar en los auténticos boliches de campo, y los vasos incluidos es la previa al salón donde en cada rincón hay un mate.

Es que prolijamente ordenados y catalogados, Oscar tiene la envidiable cantidad de ¡1704 mates! La colección la inició con una buena cantidad de piezas heredada de un tío tandilense; y de allí no paró de conseguir, comprar, canjear y lo que aún es más valioso: retobarlos con paciencia.

Se denominan así a los que con el fin de preservarlos de posibles roturas por golpes u otros incidentes, son embolsados o recubiertos con distintas bolsas o películas. En este caso son meramente decorativos y colabora en esta tarea su familia. En cada uno hay una señal y/o marca de ganado extraída de un libro de 1850 aproximadamente.

 

Utilizó elementos para retobar como: mondongo, sapo, murciélago, serpientes, avestruz, cuero de cerdo, perdices, mulitas, una cabeza de pejerrey, semillas de distinto tipo, alambre, plásticos, etc. Es algo único e imperdible, porque en esta vitrina de retobados hay más de 160 forrados con los más extravagantes componentes.

Hay una sección especial de mates de porcelana (todos importados) otra de lata, una de calabazas donde labraron presos en distintas cárceles y épocas. Además de tener en un sector más de 300 de descarte o repetidos, que no figuran en el catálogo.

No sólo tiene mates este rincón histórico en pleno centro de la ciudad; hay billetes de lotería, monedas, puntas de flecha, morteros y  elementos cotidianos de la vida rural como rebenques, estribos, etc.

Piezas curiosas como la partitura original de la ranchera Mate Amargo, botellas que estuvieron en el boliche de campo “Paraje Chapar” (la original de cerveza Quilmes figura entre ellas).

Todos de gran valor sentimental e ideal para que los sancayetanenses y quienes que visitan la ciudad se acerquen para conocer algo más de nuestra identidad, ya que Oscar es un anfitrión amable que explica desde donde consiguió cada pieza hasta anécdotas vinculadas a todo lo que tiene este lugar que le tomó tanto tiempo y trabajo realizar.

La entrada es libre y gratuita. Para mayor información: maceliabailon@hotmail.com  


 



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