
Con una sala colmada, el sábado último se presentó la obra de teatro integrado «La Malasangre», de Griselda Gambaro. La puesta en escena de la misma es del área de Integración por el Arte, perteneciente al Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
La obra nos introduce en un mundo lleno de crueldad y autoritarismo en el Buenos Aires del siglo XIX, y en una referencia a la llamada “época de Rosas”.

La puesta integra 3 actores discapacitados interpretando a Dolores, una niña frívola y caprichosa;

Benigno, un padre autoritario y despótico, y Fermín, el sirviente que acompaña el autoritarismo del dueño de casa. El elenco se completa con 3 actores convencionales en los roles de Candelaria, la esposa aparentemente débil y sumisa; Juan Pedro, un novio adinerado apurado por casarse, y Rafael, el profesor que se encarga de instruir a la niña, sumiso porque necesita el trabajo, con claros ideales éticos, y con una joroba que lo “diferencia” de los demás.

Sobre un texto profundísimo de Griselda Gambaro, con una puesta muy cuidada y con gran esfuerzo actoral, la Comedia Provincial de Integración por el Arte es un ejemplo de lo que se puede lograr cuando la convicción de que no hay barreras físicas, religiosas, políticas o sociales que no puedan derribarse es real. Por ello, la frase “todos somos iguales pero diferentes” adquiere dimensión objetiva que, trasladada a una disciplina (en este caso el teatro) hace visible aquello que el arte es transformador tanto en lo individual como en lo social.

Prensa Municipalidad de San Cayetano.
