¿Qué pasa con la salud en San Cayetano?

 

En el tema de la salud hay que respetar derechos básicos, el primero en orden de prioridades es el de asistencia sanitaria oportuna, de calidad y justa para nuestros vecinos; los segundos son los de los trabajadores de la salud, que más allá de los derechos laborales inherentes a cualquier trabajador,  tienen que ser considerados por la carga emocional que implica su tarea, “ todos dentro del hospital trabajamos todos los días con la vida y la muerte, con el convencimiento de que de nuestras acciones depende el seguir vivo o eventualmente el morir dignamente, y esta tarea debe realizarse dentro de un marco de tranquilidad y respeto, para asegurar que nuestras mentes solo piensan en el paciente y su familia, sin distracciones por problemas laborales o administrativos que terminan ocupando demasiado tiempo y que no terminan nunca, generando zozobra y temor que distraen de la función propia de cada uno. Para ello se necesita un trato justo y equitativo.

La justicia, atento a sus diferentes niveles, no consiste tan solo en el respeto a principios morales, sino también en la evaluación de las consecuencias buenas de los actos, o sea que las dos miradas son complementarias, y ante los conflictos que puedan surgir es necesario establecer un orden jerárquico de modo que el respeto de uno no  lesione a otro.

Hoy, se están viviendo dentro del ámbito de la salud de nuestro pueblo, situaciones que generan dudas y nos obligan a cuestionarnos si se obra respetando estos derechos, o si se está rompiendo el CONTRATO SOCIAL, si se toman decisiones adecuadas desde el punto de vista ético, si se miden las consecuencias de los actos de gobierno, si se ha establecido un orden de prioridades para actuar en consecuencia o se están tomando decisiones en forma apresurada y arrebatada. Lo mismo se tendría que hacer logrando el consenso necesario para una transformación progresiva y no tan traumática, analizando: a) que más allá de los errores que puedan existir, se está rompiendo un equipo de trabajo que ha dado muchos beneficios a la salud de nuestra comunidad, y b) tener en cuenta que conformar un equipo en el que se trabaja con responsabilidad y confianza entre sus integrantes, no es tarea fácil y solo se logra con tiempo de trabajo  compartido. Habría que pensar que el peor de los efectos que esto puede tener es transformar nuestro sistema de salud en injusto y desigual, dejando sin protección a los sectores más vulnerables de nuestro pueblo, quienes no se pueden trasladar en busca de asistencia acorde a sus necesidades.

Creo que no es tiempo de trabajar para “Profundizar el modelo”, es tiempo de revisar actitudes y de que todos los involucrados trabajemos juntos para lograr la paz y serenidad de espíritu que necesitamos quienes trabajamos cuidando la salud de nuestros vecinos, porque de todo esto y a la brevedad los grandes  perjudicados serán los habitantes de San Cayetano, que se merecen respeto, consideración y vivir con la tranquilidad de que el sistema de salud   está ordenada y listo para responder cuando lo precisen sin tener que verse obligados a trasladarse a ciudades vecinas, con lo que esto implica desde el punto de vista emocional, familiar y económico.

Esperemos que prime la cordura y que la calma vuelva a nuestro Hospital.

 

Martín Hauri. (*)

 

(*) Exdirector de Salud y Hospital de la Municipalidad de San Cayetano.



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