
Cuando la temperatura no es apta para disfrutar a la orilla del mar, o cuando cae la tarde en el Balneario San Cayetano, los médanos se convierten en una alternativa más que válida para los más pequeños.
Sobre a una tabla diseñada para tal efecto, los niños descienden de las dunas tratando de mantener el equilibrio y, por qué no, realizar alguna pirueta.

Quizás sin saber el nombre de la disciplina, los niños practican día a día el sandboard. Este deporte pertenece a la categoría de los extremos debido al aumento de adrenalina que experimentan quienes lo practican.
Las playas de nuestra costa cuentan, hacia ambos lados de la zona de baño, con un frente costero bordeado por un cordón de médanos de diferentes alturas moldeados por el accionar del viento, lo que permite a los niños que practican esta disciplina sentir esa adrenalina que provoca bajar sin caerse, ganando velocidad depende de la altura de las dunas.

Aquellos pequeños que no tiene experiencia en la práctica de esta disciplina deportiva, se los observa iniciándose en médanos de menor altura, los que les da seguridad y diversión.
Prensa Municipalidad de San Cayetano.
