Comunicado de profesionales médicos del Hospital

 

«A la población de San Cayetano.

Los médicos de San Cayetano queremos dirigirnos a la población, a nuestros pacientes, para intentar informarles claramente lo que nos pasa. Para tratar de explicarles a Uds., que es con quienes tenemos el mayor compromiso, el porque de esta decisión nuestra de dejar TODOS JUNTOS el Hospital Municipal, con todo el dolor que implica abandonar un lugar que sentíamos nuestra casa, dejando de lado sueños y proyectos, personales y para 1a salud de nuestra comunidad. Sabemos que no todos comprenden que está pasando, que tal vez algunos hasta se enojen porque “abandonamos el barco”, o crean que esto se trata de defender a alguien en particular o de ocultar “reclamos salariales. –
Tal vez piensen esto porque así lo escucharon por ahí. –

Nada más alejado de la realidad.

La verdad es que estamos cansados y no podemos seguir trabajando más en las condiciones actuales de trabajo.

Desde hace mucho tiempo, hemos venido intentando lograr un espacio de diálogo con las autoridades, que nunca nos otorgaron. Desde hace mucho tiempo, cada vez que intentamos plantear diversos problemas que tenían que ver con nuestra actividad médica, fuimos acusados de “querer emiquecemos”, “desestabilizar” o “faltar el respeto a nuestros superiores”. Desde hace mucho tiempo nos callamos, aguantamos acusaciones falsas y seguimos trabajando. Ustedes nos veían en el Hospital, en la guardia, en los consultorios y en las salas de intemación. Ni una vez bajamos los brazos, a pesar de los conflictos, en el trabajo de todos los días, nunca hicimos paro ni dejamos a la población sin atención. Ni una sola vez un poblador de San Cayetano quedó, por nuestra culpa, sin su derecho a ser atendido.

Pero la situación se ha vuelto para nosotros simplemente insostenible: hemos recibido cartas documento, amenazas vedadas y acusaciones mal intencionadas. Se nos ha tratado mal demasiadas veces, tergiversando nuestros pedidos y socavando el trabajo de todos los días con decisiones tomadas por motivos poco claros, como, por ejemplo: no renovar contratos de colegas que desempeñaban correctamente sus fimciones; obligamos a tomar vacaciones cuando sabían que nadie reemplazaba nuestra actividad, y por lo tanto al menos una parte de la gente quedaba sin atención; desoir nuestros legítimos reclamos referidos al cansancio y al riesgo que genera la superposición de tareas o el exceso de horas de trabajo; contratar para cargos jerárquicos a personas que no residen en nuestra localidad, y por lo tanto, no pueden solucionar nuestros problemas a distancia, y, a veces, ni siquiera nos atienden el teléfono…

Nosotros presentamos hace algunos días, la renuncia a nuestros cargos como medicos de planta, cargos que conseguimos con gran esfuerzo personal, que algunos desempeñábamos hace más de 15 o 20 años y que, obviamente, no queríamos perder. Por supuesto no fue para nosotros una decisión fácil ni un arrebato. Solo nos llevó a esto el convencimiento de saber que no se puede trabajar en un lugar donde nuestros superiores no nos escuchan y donde no se nos respeta como personas ni como profesionales. Tal vez esto lleve a algunas de nuestras autoridades a plantearse seriamente y, al menos una vez, si _ los medicos del pueblo hacíamos tan mal nuestro trabajo o si era realmente necesario llegar a esto.
Nosotros creemos que no.

Y creemos también que el Hospital público se construye con gente que se encuentre abierta al diálogo, al intercambio de ideas y de esfuerzos. Nosotros seguimos dispuestos, esperando que cesen las agresiones y las acusaciones, pero sobre todo,que se pueda plantear un cambio en las condiciones de trabajo, que surja del diálogo y que permita poner la energía nuevamente en la salud de nuestra gente.

Los médicos del Hospital Municipal»

 

Firman: 

Ivone Vinuesa

Pablo Marchesín

Horacio González

Luis Repetti

Ana Schierloh

Karina Rizzi





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