
Acabo de enterarme que se nos fué Loly.(*)
Tuve la suerte de compartir con él muchos momentos, y en todos y cada uno pude confirmar que sus acciones siempre estuvo supeditada al mandato de su corazón, fué un buen tipo, amigo de sus amigos como pocos.
Loly vivió de manera excepcional; disfrutó la vida a full en todo, y también sufrió a full, y le puso el pecho a las balas siempre, nunca se escondió frente a la adversidad, por el contrario parecía que los traspiés lo fertilizaban para salir fortalecido, no sólo en lo económico, sino en cualquier aspecto de la vida que lo analicemos.

Espero que en el cielo haya una pista, para que se ponga el casco y salga a clasificar, porque sin duda le tocará correr en la categoría de «la buena gente».
Que Dios te acompañe siempre amigo, y que descanses en paz.
José Luis Rodríguez.
(*) Lorenzo Juan Sangiorgi. Piloto sancayetanense de vasta trayectoria en el automovilismo zonal.
