
Jonatan Benavídez, de 21 años, se negó a declarar por la imputación de homicidio en ocasión de robo por la muerte de Edilma Haydee Ganim; y abuso sexual agravado con acceso carnal en concurso real con tentativa de homicidio, por el ataque a su cuidadora Yolanda Martínez, imputaciones que podrían hacerlo pasible de una elevada pena de prisión en caso de que se compruebe que fue el autor de ambos hechos. Benavídez fue trasladado a la Comisaría de Monte Hermoso una vez que la defensora oficial cumplió con los trámites del caso.
Al mismo tiempo, trascendieron algunos detalles de su vida personal, ya que se confirmó que es hijo de un policía y que su hermana habría muerto en circunstancias que fueron investigadas y que luego se atribuyeron a un suicidio.
“NO HUBO CONFESION”
En este sentido, la fiscal a cargo de la investigación, la doctora Verónica Vidal, advirtió que Benavídez no confesó de manera directa ser el atacante de las mujeres, sino que “dio información acerca de que sabía quién lo había hecho, pero con muchas contradicciones e inconsistencias que no ofrecían una explicación racional, lo que por supuesto despertó las sospechas. Se le había comenzado a tomar una testimonial, como se hace siempre en estos casos con vecinos y posibles testigos de un hecho como este, y cuando recién empezaba a dar los primeros datos, dijo que sabía quién había cometido el ataque. No dijo directamente que había sido él, sino que se colocó en otro plano, en otra situación, y relató lo que supuestamente había visto. Pero con esas sospechas, una revisación médica y el allanamiento, que fue contundente, se lo aprehendió”.
Con estas constancias, y sin perjuicio de que Benavídez podría negarse a prestar declaración indagatoria, Vidal aseguró que pedirá hoy “la conversión de la aprehensión en detención por el delito de homicidio en ocasión de robo”. Al mismo tiempo reconoció que algunos testigos señalaron al sospechoso como posible consumidor de drogas, pero advirtió que esperará los resultados de las pericias en torno a esta cuestión. “De todos modos, a mi entender esto no constituye un atenuante, sino quizá un agravante”, señaló la fiscal, quien también sostuvo que “se trata de un homicidio en ocasión de robo en el que no está acreditado en principio que haya existido ensañamiento”.
HIJO DE UN POLICIA
Según diversas fuentes que pudo consultar LU24, Jonatan Benavídez es hijo de un policía, José Eduardo Benavídez, residente en San Cayetano y que podría estar prestando servicios en la policía de ese lugar. No obstante, parte de su adolescencia la pasó con familiares en Adolfo Gonzales Chaves, donde también tiene un hermano mayor, y en San Cayetano.
Además de perder a su madre, que falleció hace ya varios años, tiempo atrás se produjo la muerte de su hermana Romina, cuyas circunstancias habrían sido investigadas por la justicia pero finalmente atribuidas a un suicidio. La joven falleció a raíz de un disparo de arma de fuego.
LA OPINION DE LA DOCTORA MARIA INES GRIGNOLI
Entrevistada por Oscar Ravella en su programa De 9 a 12, la doctora María Inés Grignoli, médica psiquiatra, aseguró que “frente a este tipo de situaciones, uno se hace la pregunta acerca de si se nace así o si hay factores ambientales que desencadenen este tipo de conductas. Esta es la parte oscura de la mente humana, es un misterio, pero se apunta a pensar que existen trastornos de personalidad previos que pueden llevar a tener este tipo de conductas, y que puede haber causas desencadenantes”.
La profesional consideró que estos rasgos de personalidad suelen aparecer en el comportamiento habitual del individuo. “Lo que se suele ver es el trastorno antisocial de la personalidad, por el cual la persona no se adapta a las normas sociales, y es lo que lo lleva después a realizar actos que son motivo de detención, en los que se advierte un franco desprecio y violación de los derechos de los demás”, explicó la médica.
“Aunque no conozco este caso en particular, existen personalidades previas con rasgos antisociales, que suelen agravarse además por el uso de sustancias, algo que se ve con mucha frecuencia actualmente. Se ve también un fuerte descontrol de los impulsos, una situación que acontece a nivel de los neurotransmisores, por ejemplo por bajo nivel de serotonina, y que puede derivar en el pasaje a un acto aberrante”, consideró.
Grignoli, que lleva 24 años de atención como psiquiatra en el ámbito de la salud pública, advirtió finalmente que le llama la atención el aumento de casos de abuso de sustancias psicoactivas que llegan a la consulta y/o a la internación. “No quiero decir que todas las personas que consumen estas sustancias, como la marihuana y la cocaína, vayan a cometer este tipo de hechos, pero el abuso de drogas, junto con trastornos previos de la personalidad y un cúmulo de otros factores, pueden derivar en estos episodios”, finalizó.
Fuente: LU 24.
