
Norberto Morán fue asesinado de 17 puñaladas en la noche del 18 de febrero de 2010. A pesar de que el sangriento homicidio ocurrió en la vía pública, nadie vio quién lo mató y el caso parece haber caído en el olvido.
En noviembre de 2010 el Juzgado de Garantías no hizo lugar al pedido de detención de la concubina de Morán por considerar que no existen elementos de prueba suficiente para imputarle el hecho. Desde entonces no se han registrado novedades en la causa.
Muerte en San Cayetano
Nadie vio a quien atacó a puñaladas a Morán la noche del 18 de febrero de 2010. El hombre fue encontrado en un terreno baldío ubicado en avenida Hernán Apezteguía al 500, no muy lejos de su domicilio. Tenía 13 puñaladas en la espalda y cuatro en el pecho y agonizaba cuando llegó el personal de la Estación Comunal de Policía de San Cayetano.
Morán, que vivía desde hacía unos años en San Cayetano y trabajaba como jornalero, murió instantes antes de que llegara la ambulancia para trasladarlo al hospital.
Una vecina cuya casa se encuentra junto al terreno baldío había escuchado voces y lo que le parecieron pedidos de ayuda. Por eso llamó a la Policía.
Sin embargo, no existiría ningún testigo del hecho, por lo que los investigadores dependen de las pruebas para esclarecer el crimen.
Una de las primeras posibles pistas la ofreció la misma Policía, ya que tiempo antes del homicidio de Morán, este hombre había estado aprehendido por causarle lesiones a su concubina.
Una de las hipótesis que comenzó a investigar el personal de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 2 era la posibilidad de que alguien del círculo íntimo de Morán haya tomado revancha por ese incidente.
Por tal motivo se realizó un procedimiento en la vivienda de la víctima y se encontraron algunas gotas de sangre dentro de la casa.
Esto hace suponer que el ataque a Morán puede haber comenzado dentro de la vivienda y que el hombre huyó en busca de ayuda. Pero su agresor lo habría alcanzado en el baldío y ultimado a puñaladas.
Por esta razón la víctima habría sufrido la mayor cantidad de las puñaladas en la espalda, porque sufrió los cortes mientras intentaba huir.
También ese sería el motivo por el que a la víctima no le faltó ningún objeto personal, lo que permitió inmediatamente descartar el robo como causa del crimen. Desde fines de 2011 no se han registrado novedades en la causa.///
Otro homicidio impune
Muchos años atrás, la localidad de San Cayetano, se produjo un homicidio que la prensa denominó el «Crimen perfecto”. El 26 de mayo de 1987 apareció muerta en un terreno baldío la joven Cristina de los Angeles Rodríguez.
En un primer momento la causa fue caratulada «muerte natural”, pero luego surgieron algunos indicios que obligaron a recaratular el sumario como «muerte dudosa”.
El cuerpo de la joven fue encontrado por un policía que la mañana del 26 de mayo se dirigía hacia la comisaría para tomar su servicio. El médico de policía determinó que la joven había sufrido un paro cardiorespiratorio de causa desconocida.
Recién 14 años más tarde, en diciembre de 2001, se realizó una nueva autopsia. El cuerpo fue exhumado y se constató que tenía un fuerte golpe en la base del cráneo.
Una de las pocas hipótesis analizadas fue la posibilidad de que la joven haya sido trasladada sin vida por al menos dos personas hasta el lugar donde se la encontró. Esta teoría se basó en la posición en la que fue encontrado el cuerpo y cómo se encontraba ubicada su ropa.
La joven, que al día siguiente de su muerte iba a cumplir 19 años, tenía un golpe en la mandíbula izquierda, un pequeño hematoma en la frente y den la parte inferior del labio superior, una herida aparentemente provocada por la dentadura.
A nueve años de la autopsia que reveló la presencia del golpe en la nuca de la joven, la investigación aparece tan estancada como antes de ese descubrimiento.
Fuente: Ecos Diarios.
