El Jardín N° 902 celebró sus 30 años

 

El jueves último, el Intendente Miguel Ángel Gargaglione, acompañado por funcionarios municipales,  asistió a la celebración de los 30 años del Jardín de Infantes Nº 902.

 

 

En primera instancia, se inauguró oficialmente el mural realizado en forma conjunta con la dirección de Educación y Cultura a través del Taller de Muralismo. Dirigidos por el profesor Ariel Espósito, y con la colaboración de las alumnas Gabriela Romano, Carina Núñez, Dora Guzmán y Cristina Carrín, los niños de las salas de 5 años dejaron su marca en la pared lateral del Jardín, con dibujos creados íntegramente por ellos.

 

 

Ya dentro de la Institución y en presencia de autoridades municipales, educativas, docentes, alumnos, público en general, y familiares de Don Francisco Casares (quien fuera el donante de las tierras donde actualmente funciona la institución), la directora del Jardín Nancy Gundesen señaló que “la jornada de hoy es sin duda muy especial para todos los que hoy conformamos esta Comunidad Educativa, pero también lo es, haciendo un poco de historia, para todas aquellas personas que hicieron posible la creación y consolidación de esta Institución, sobreponiéndose a cuantas dificultades encontraron en el camino”.

 

 

Tras reconocer el trabajo y la contribución de autoridades, docentes, auxiliares, padres, Cooperadoras y empresas, aportando cada uno desde su rol, la Directora afirmó que “estamos convencidos que la educación inicial tiene aprendizajes que fomentar y enseñanzas que brindar que son muy valiosas para la trayectoria escolar de los sujetos, por lo tanto no es lo mismo atravesar esa experiencia que no hacerlo. El tránsito por el Jardín de Infantes debe marcar una diferencia sustancial en la vida de los niños. Una propuesta de enseñanza sólo cobra vida si nuestras instituciones se apropian de ella y si, al mismo tiempo, la transmiten y comparten públicamente”.

 

 

Han transcurrido ya 30 años de vida, y habría tanto por decir, pero prefiero simplemente creer que este Jardín es el milagro hecho de tantas manos y corazones sumados, y creo definitivamente que hay una palabra mágica capaz de encerrar en sí misma tanto sentido: ¡GRACIAS¡, culminó Gundesen.

 

 

Finalmente, los presentes cantaron el feliz cumpleaños al tiempo que los payasitos apagaban las 30 velitas. El recorrido por las diferentes salitas y la degustación de la torta fue el corolario de una emotiva celebración.



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