
Sergio Hernández no pasó desapercibido en su visita a nuestra ciudad. Su claridad al expresar sus ideas, su calidez y sencillez permitieron que grandes y chicos aprovechen al máximo su breve estadía.

El entrenador más ganador de la historia de la Liga Nacional y medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 con la Selección Argentina, estuvo en San Cayetano el viernes pasado, oportunidad en que brindó una charla motivacional en el Polideportivo municipal.

Previo a ello fue recibido en su despacho por el Intendente Municipal Miguel Ángel Gargaglione. Allí, junto al director de Deportes Pablo Tesone, al profesor de Educación Física Jonas Poulsen y al periodista necochense Santiago Veiga, el reconocido “Oveja” Hernández agradeció la posibilidad brindada para narrar sus vivencias y continuar fomentando el deporte.

Ya en el gimnasio del Campo Municipal de Deportes y ante un centenar de amantes del básquet, Hernández destacó las excelentes instalaciones y comodidades del Polideportivo. “Todo entrenador quisiera estar con estas condiciones: 8 aros, más de 30 pelotas, todos los elementos necesarios para una práctica, sanitarios, un lugar ideal”, afirmó.

Tras hacer un breve repaso por su rica historia, el “Oveja” les habló a los presentes de lo importante que es el deporte como herramienta de inclusión y que lo utilicen para sacar lo mejor de cada uno. Hernández, un ganador nato, no tiene como única medida el triunfo. “Tienen que ser lo mejor que pueda cada uno. No hay que imitar, ni superar a nadie, tu compañero no debe ser una competencia sino un aliado para potenciar tus cualidades”, señaló el experimentado entrenador.

Luego de tener el privilegio de compartir una semana con Emanuel Ginóbili y sus compañeros, Hernández considera a San Antonio como el equipo a imitar “por el orden, la disciplina, el compañerismo y sobre todo el respeto a las jerarquías. Esas características, sumadas al talento individual y colectivo hacen que sea casi perfecto”.

En la continuidad de la charla, el DT señaló que la participación de Argentina en los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008 le cambió la manera de vivir, “uno a veces se cree mejor que los demás y por eso está contento, o se cree menos y por eso está frustrado; y no es ni una cosa ni la otra, cualquiera de las dos son las que te frenan en tu crecimiento y en tu desarrollo personal y profesional. Se trata de ser lo mejor que puedas cada día a nivel personal, profesional en cualquier aspecto”.

“En los Juegos ves gente que termina una competencia feliz, emocionada, totalmente plena y no estuvo ni cerca de un podio, como también ves uno que ganó y no está contento porque ganó pero no pudo superar su propio record o mejorar su marca, es la búsqueda de la excelencia por la excelencia misma”, continuó.
Asimismo, Hernández planteó que el método para sacar lo mejor de cada jugador es “la lectura de situación, la coherencia, y la preparación del entrenador. Muchos quieren convertir a un jugador en lo que no es, todas las personas tenemos nuestro ADN, nuestra esencia. Podemos mejorar muchas cosas pero eso no va a cambiar, un técnico puede lograr que vea el juego de otra manera pero no sentirlo de manera diferente”.

Finalizada la charla llegó el turno de salir a la cancha y los chicos disfrutaron del carisma del Oveja. Distribuidos en estaciones de acuerdo a la edad y al sexo, los presentes recibieron diversos conceptos que luego llevaron a la práctica.
El cierre de la clínica volvió a ser con una charla interactuada, en este caso respondiendo preguntas de los adultos. Generación dorada, actuación de la Selección en el último Mundial, su futuro en Puerto Rico y otros temas fueron motivo de enriquecedoras respuestas.

Finalmente, el director de Deportes Pablo Tesone hizo entrega de un presente a Sergio Hernández, destacando su predisposición y generosidad a la hora de “regalarnos sus conceptos e ideas acerca del básquet y de la vida”.
