Pintaron estrellas amarillas en Ruta Nacional N° 228

 

Tras haber quedado inaugurado el monumento de Estrellas Amarillas, los miembros de la organización, familiares y amigos, se trasladaron al kilómetro 37 de la Ruta Nacional N° 228, donde se pintaron once estrellas recordando a quienes perdieron la vida en uno de los accidentes entre vehículos más graves de la historia.

Encabezados por Marcela Smoulenar y su familia, que perdió a su hijo Cristian en el siniestro,  quedaron pintadas en la cinta asfáltica, las estrellas que pretenden ser además de un recuerdo, un llamado de atención a los ocasionales conductores que transiten esa ruta.

 

 

En el accidente que se recordó se produjo en diciembre de 2006 y causó el fallecimiento de once personas, cuatro de ellos niños, y un herido grave, y fue el trágico resultado de un choque frontal entre dos automóviles. El choque fue entre un auto Peugeot 206 y una coupé Chevy, que al parecer circulaba con poca luz y se cruzó imprevistamente de carril.
Los seis ocupantes del primer vehículo, que se dirigían a San Cayetano, murieron: el conductor Cristian Ottaviano, de 21 años; las hermanas Rosa (23) y María Emilia Escala (25), con sus respectivos hijos, Pilar Galindo (2) y Benjamín Tonto (18 meses), y su madre, Ana María Parrachini (43).

Por su parte, fallecieron cinco personas que se desplazaban en la Chevy: su chofer Carlos Rodríguez (23 años), tres mujeres, una de ellas menor de edad, y un nene, cuyos datos aún no habían sido suministrados.

 

 

 

Galería de fotos



Widget