Procesión y misa en el Día del Santo Patrono

 

Pasado el mediodía, una multitud de fieles de nuestra ciudad y la región, se acercaron a la rotonda de acceso a la ciudad desde donde comenzó la tradicional procesión encabezada por la imagen de San Cayetano.

 

 

Desde allí recorrieron las Avenidas Hernán Apezteguía e Independencia, desviándose hasta el Hospital Municipal, para culminar en la parroquia donde el Arzobispo de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, monseñor Guillermo Garlatti presidió la misa.

 

 

Allí, monseñor Garlatti comenzó el sermón reflexionando sobre el modelo de santidad que debe ser para nosotros hoy San Cayetano. En ese sentido afirmó que es “un Santo de nuestro tiempo, un Santo de una enorme y extraordinaria actualidad ante los desafíos de los tiempos de hoy, con las necesidades de nuestra gente, nuestro pueblo y frente a los desafíos también de nuestra cultura. A San Cayetano se lo representa en su imagen siempre con el Niño Jesús en sus brazos. La razón es que una noche de Navidad se le apareció la santísima Virgen María y le entregó el niño Jesús para que lo recibiera en sus brazos, lo tuviera en su corazón, lo llevara a sus hermanos. San Cayetano es un ejemplo de discípulo del Señor en la medida que recibe a Jesús en su corazón, y es un misionero en la medida en que lo lleva a los demás. Este es el desafío de la Iglesia de Dios para cada uno de nosotros en este tiempo: ser discípulos de Jesús y misioneros”.

Otra de las características del Santo Patrono fue su profundo amor a la Iglesia, que en ese tiempo estaba pasando por una crisis muy grave y por dificultades muy serias: se estaba dividiendo y los cristianos enfrentando mutuamente. “San Cayetano se propuso fundar una familia religiosa, para que se iniciara una reforma profunda a través de una conversión y a través de un cambio de vida iluminada y sostenida en el espíritu del Evangelio y por el modelo de vida de Jesús”, señaló el Arzobispo de la Arquidiócesis de Bahía Blanca.

 

 

San Cayetano, llamado el Santo de la providencia, “comprendió que nosotros debemos pensar primero en tener nuestra mirada en Dios. Sostenido sobre esta convicción manifestó con su vida dos cosas importantes: un profundo espíritu confiando y apoyándose sólidamente en Dios, y un profundo espíritu de misericordia”.

Finalmente, monseñor Garlatti pidió a todos aquellos que se sientan devotos de San Cayetano “que todos los días recemos esa oración que me enseñaron de chico: “San Cayetano Padre de providencia, que nunca falte en nuestra mesa el pan de tu asistencia”.

 

 

Simultáneamente en el predio de la Sociedad Italiana, artesanos de toda la región como Tres Arroyos, Tandil, Necochea, Miramar, Bahía Blanca, exhibieron y vendieron sus productos en la tradicional Feria de Artesanos y Emprendedores. Propuestas en platería, crochet, hierro, sahumerios, conservas, licores, chocolates, juguetes y demás atrajeron la atracción de los vecinos.

 

Prensa Municipalidad de San Cayetano



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