Independiente no pudo jugar por los incidentes

 

La violencia volvió a empañar una jornada en las canchas de la Liga Necochea de Fútbol. En Lobería, tras una agresión a la terna arbitral en el partido de sexta división, fueron suspendidos todos los partidos de la programación, incluyendo reserva y primera división entre Jorge Newbery e Independiente de San Cayetano.

La jornada de desarrollaba con normalidad en la cancha del «aurinegro”, con un empate sin goles en el partido de sexta división. Pero sobre los 20’ del complemento, y luego de que fueran expulsados dos jugadores de Newbery, uno por insultar al árbitro Maximiliano Luiz y otro por juego brusco, comenzó una batalla campal entre protagonistas, colaboradores y público que invadió la cancha. 

Al parecer en desacuerdo con los fallos arbitrales, jugadores locales acorralaron al árbitro para increparlo; acto seguido, integrantes del cuerpo técnico de Newbery, encabezado por Roberto Armanelli, y familiares del público hicieron lo mismo, quejándose que en el primer tumulto, el juez de línea, Javier Gómez, había agredido a un jugador para defenderse.

Los dos jugadores de Newbery que habían sido expulsados también se sumaron a la batahola. Bochornoso como suena, el entrenador de Newbery, Héctor Gigena, que había sido suspendido esta semana por el Tribunal de Penas, igualmente ingresó a la cancha para increpar a los jueces. Los chicos de Independiente también fueron agredidos y contestaron en consecuencia. 

El ingreso de algunos efectivos policiales, que se aprontaban para entrar en funciones en el partido de reserva que comenzaría a continuación, logró calmar un poco los ánimos. Los árbitros, entre empujones, fueron puestos a resguardo en el vestuario, aunque hubo gente que intentó romper la puerta a patadas.

Javier Gómez, juez de línea del partido, terminó con un golpe detrás de la oreja y Maximiliano Luiz con un moretón en el hombro. Sergio Benavidez, quien debía dirigir en primera, completaba la terna que decidió que no estaban dadas las garantías para dirigir en resto de los partidos previstos.

Fueron traslados para hacer la denuncia policial por la agresiones y revisados por personal médico. La mamá de uno de los jugadores se desmayó en medio de los incidentes y también debió ser asistida en una ambulancia. Se esperan duras sanciones cuando se conozca el informe arbitral y el policial.

Al respecto, el presidente de Jorge Newbery, Daniel Débil, quien no se encontraba en la cancha, debido a compromisos del club en el circuito «La Virgen del Camino”, lamentó lo sucedido: «Aunque hay versiones encontradas de lo que pasó, calculo que la sanción será dura, en lo económico o la suspensión de la cancha. Uno trata de hacer cosas por el club y pasan estas cosas que a uno de le van de las manos”.

Los jugadores de reserva se encontraban calentando cuando se suspendió el partido y los de primera división de Independiente, muchos de ellos de ciudades de la región, venían en viaje. Pero el fútbol quedó para otro momento. La violencia volvió a meterse en la cancha y amenaza con duras consecuencias para los protagonistas.

Lamentablemente no es la primera vez que ocurren hechos de esta naturaleza, pudiendo citar la final de sexta división del año pasado entre Del Valle y Gimnasia para no ir más lejos. Tristemente no aprendemos la lección.

Gentileza Ecos Diarios.



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