Día 2: información clave sobre la lactancia materna

 

La lactancia materna es un hecho natural que requiere de un proceso de aprendizaje de parte de la mamá y del bebé. Para que la lactancia sea una experiencia felíz, la mamá necesita del apoyo y el acompañamiento de sus seres queridos.

Si aparecen dificultades, lo mejor es consultar con un grupo de apoyo a la lactancia o con profesionales de la salud. El Hospital Municipal cuenta con un referente en lactancia materna, y los días y horarios en que las mamás pueden acercarse son lunes y viernes, de 8 a 12 horas. Además, el Hospital brinda asistencia y acompañamiento en la lactancia al momento de producirse el nacimiento.

La leche materna es el alimento ideal e inigualable para el crecimiento y desarrollo de los niños, por sus innumerables beneficios para la salud a corto y largo plazo.

La leche materna debe ser el alimento exclusivo durante los primeros seis meses del recién nacido. Luego de ese período, lo ideal es seguir amamantando al bebé, al mismo tiempo que se introducen otras comidas complementarias en su dieta, hasta un mínimo de dos años.

 

¿Por qué es importante la leche materna?

Es el primer alimento natural que recibe un bebé; se digiere más fácilmente que cualquier otra leche y es más segura e higiénica porque el niño la toma directamente de su mamá.

Proporciona toda la energía y los nutrientes que necesitan los niños durante sus primeros meses de vida (y sigue aportándoles al menos la mitad de sus necesidades nutricionales durante la segunda mitad del primer año y hasta un tercio durante el segundo año de vida).

Promueve el desarrollo sensorial y cognitivo.

Protege al bebé de enfermedades infecciosas y crónicas. A través de su leche, la mamá le transmite al bebé factores de protección (“anticuerpos”) que lo protegen contra las enfermedades más comunes cuando son muy pequeños y hasta que son capaces de formar sus propias defensas.

La lactancia natural exclusiva reduce la mortalidad infantil por enfermedades de la infancia, como la diarrea o la neumonía.

Contribuye a la salud y el bienestar de la mamá.

¿Cuándo alimentar al bebé?

Es importante alimentar al bebé cada vez que lo pida, durante el día y la noche, lo que se denomina “lactancia a demanda”. Los bebés piden cuando tienen hambre o sed, y esto favorece que la madre produzca toda la leche que su hijo necesita.

La lactancia materna es un derecho

La lactancia materna está protegida por leyes nacionales y provinciales:

Prohibición del trabajo de la mujer embarazada durante los 30 días anteriores al parto, dando una licencia de 90 días en total, divisibles en: de 45 a 30 días antes del nacimiento y los restantes después. Ley de Contratos de Trabajo, 20.744 artículo 117.

Facultad de toda trabajadora madre de lactante de disponer un tiempo para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario extenderlo, de: 1. Dos descansos de media hora. Ley de Contratos de Trabajo, 20.744, art. 179.

 

Cómo conservar la leche materna

Cuando la mamá debe extraerse leche para amamantar luego a su bebé, puede hacerlo con una bomba o manualmente, y debe conservarla en un recipiente limpio y tapado. La leche se entibia a baño María (con el fuego apagado); no debe hervirse ni ser calentada en microondas para que no pierda sus propiedades.

¿Cuál es la mejor posición para amamantar?

Las posiciones para amamantar son diversas: en un principio es recomendable variarla para asegurar un mejor vaciado del pecho. Con el tiempo, la mamá y el bebé encontrarán la que les resulte más cómoda.

Es importante saber que el cuerpo del bebé tiene que estar bien pegado a la mamá (ella no debe inclinarse hacia el bebé sino que el bebé debe ser llevado hacia el cuerpo de la mamá); la boca del bebé debe estar bien abierta y tomar la mayor parte posible de la areola, y la mamá debe estar cómoda sin tensiones en el cuerpo.

Cinco pasos para una lactancia materna exitosa

1. Iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida.

2. Practicar el amamantamiento exclusivo, es decir, proporcionar al lactante únicamente leche materna, sin otros alimentos o bebidas, ni siquiera agua.

3. Dar el pecho cuando el niño lo reclame, ya sea de día o de noche.

4. No dar tetinas, chupetes u otros objetos artificiales para la succión a los bebés amamantados.

5. Acudir a un profesional de la salud o referente en lactancia si se presentan dificultades o dudas.

 

Prensa Municipalidad de San Cayetano.



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