Lombricultura en el Jardín de Infantes N° 901

El jueves último la referente del Plan Basura Cero Marianela Moyano visitó a los niños de la sala “Los Vaqueros” del Jardín de Infantes N° 901, a raíz de una invitación realizada por la docente a cargo del grupo Mónica Clausen. El objetivo de la visita fue dar una charla-taller sobre lombricultura y armado de una compostera que les permita a los niños iniciarse en esta práctica para reciclar los residuos orgánicos.

 

Cabe resaltar que “los vaqueros” habían visitado la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos el año pasado, por lo que la charla comenzó con un repaso de lo que ellos ya conocían: qué basura generamos a diario, cómo la clasificamos, qué trabajo realizan los operarios en la Planta.

Con un tarro con residuos orgánicos Marianela les preguntó a los niños qué se puede hacer con esos residuos, y las respuestas fueron variadas: “con los restos de comida alimentamos a las mascotas o animales” (perros, gatos, chanchos, gallinas), “tiramos la yerba a las plantas”, “yo vi que las plantas crecen mejor”, “se las damos a las lombrices para que hagan tierra”. Y así aparecieron las invitadas especiales, unas lombrices rojas o californianas, que los chicos pudieron observar con lupas, deducir, sacar conclusiones y recibir más información. Conversaron sobre el aspecto de las lombrices, cómo es su cuerpo, su alimentación, su ambiente, cómo hay que cuidarlas, su nombre científico, y la forma en que estas lombrices transforman los desechos orgánicos en humus que sirve de abono natural para las plantas.

 

Luego todos se trasladaron afuera, para armar una compostera. Dentro de un tambor cortado y cedido por el área municipal de Espacios Verdes, se fueron colocando, capa tras capa, distintos materiales (restos de jardín y restos de cocina): paja, hojas y pasto seco, restos de comida (cáscaras de fruta, verdura y huevo), papel y cartón, cubriendo todo con paja y tapando la compostera, regando previamente.

Observaron y tocaron humus realizado en el Vivero Municipal.
Los niños, bajo la supervisión y ayuda de la docente y la colaboración del Plan Basura Cero, irán aireando y regando dichos materiales, para asegurar las condiciones de aire y humedad que garanticen un buen proceso de compostaje. A los 20 días serán introducidas las lombrices rojas, y en diciembre estará listo el humus para ser cosechado.

 

Algunos comentarios y preguntas de los niños durante la charla que dan cuenta de su interés, curiosidad y entusiasmo:

– ¿A las lombrices les gusta la sandía?
– Si la naranja, el limón y la cebolla no les gusta, entonces no les gusta “lo agrio”.
– ¿Las semillas les gusta?
– ¿Y comen pelusas?
– ¿Les gusta la caca? ¡Que asco, yo ni loca, que suerte que no soy lombriz!
– Y suponete que yo me baño y se me cae un pelo, ¿se lo puedo dar, comen pelos las lombrices?
– Consultado sobre cómo cuidar a las lombrices, y sabiendo que les gusta un ambiente húmedo y fresco, un niño dijo:- yo agarraría cada lombriz, y mojaría un dedo con agua, y le pasaría, para que esté mojadita. Cuando supo que eran miles, se rió.
– Cuando todas las lombrices se escondieron ante los ojos de todos, sobre la mesa, se les preguntó si ellos sabían por qué había pasado eso, y varios respondieron “porque nos tienen miedo”. Luego sacaron la conclusión de que les molesta la luz (son fotofóbicas), y una niña dio la orden:- entonces cerrá las ventanas.

 

     

 

Prensa Municipalidad de San Cayetano



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