
Manuel González, joven sancayetanense estudiante de Derecho, participa de la Fundación No me olvides, institución está conformada por madres de caídos en la Guerra de Malvinas, veteranos de guerra y civiles que adhieren a la causa “Malvinas”. Colaboran con la misma, padres, hijos de ex combatientes, los diferentes centros que representan a los veteranos, instituciones educativas y de salud, y personas que sienten esta lucha como propia.
Durante el mes de octubre, viajó a Corrientes en un proyecto solidario. Consultado por Caynet, Manuel nos habló sobre esta experiencia:

¿cuál fue la razón de esta nueva experiencia con No me olvides y haber compartido un Día de la Madre diferente?
La razón de pasar el Día de la Madre con Elma, fue no solamente por el aprecio que ya le tenemos, es una persona muy especial que es parte de la familia de la fundacion y con gusto fuimos a pasar el día con ella, más sabiendo que varios de sus hijos no iban a poder ir y sobre todo buscando que ella esté feliz un día de la madre, sabiendo que un hijo lo perdió en la guerra, fue en parte para poder homenajear a Gabino también. Además intentamos que justo el proyecto solidario coincidiera en esa fecha para poder hacer todo en el mismo viaje, lo hacia más emotivo también.
¿quién fue Gabino Ruiz Díaz? ¿cuál es su historia en Malvinas?
Gabino Ruiz Díaz presto servicio con el regimiento 12 de Mercedes Corrientes, y combatió el 28 de mayo de 1982 en la batalla de Darwin y Pradera del Ganso. Ese día cayó en combate, fue uno de las batallas más decisivas y fuertes que tuve la guerra, ese regimiento fue uno de los que tienen mayor número de bajas, hay muchos caídos correntinos.

¿por qué es tan importante para la fundación?
Gabino es importante para la fundación porque el proyecto humanitario de reconocimiento de tumbas surgió a raíz de él. Cuando Julio Aro (presidente de la Fundación) va a Malvinas y ve el cementerio sin reconocer las placas, tomó la iniciativa de buscar reconocerlas y luego en Londres se entrevista con Geoffrey Cardozo, el excoronel británico a quien se le había asignado la tarea de hacer el cementerio argentino, cuando le da el informe en esa tumba que está sin identificar habían encontrado un documento o cédula del servicio militar. Con ese número, después averiguan en un padrón, encuentran su nombre y el de Elma, su madre. Por ende, se supo que en esa tumba estaba él (Gabino) pero estaba sin identificar. Cuando van a Corrientes un día, fueron a buscar a Elma que vive en el medio del campo en una comunidad muy pequeña, se presentan en su casa, la conocen y descubren que es especial, una gran persona, de gran fuerza y energía, muy alegre y particular pese a las cosas que ha vivido. Se suma a la iniciativa y al proyecto como algo simbólico, no solo porque fue el primero y de donde se arrancó todo (del trabajo de la Fundación) sino también por la relación que se entabló con Elma. Julio dice que es su madre adoptiva, es una relación casi de familia, tiene aún más vínculo que con sus propios familiares y algo muy especial que se tiene con ella.

¿cómo se desarrolló el viaje?
El viaje se llevó adelante con la finalidad de poder llevar cosas a los jardines de infantes que apadrina la Fundación No me olvides. Se apadrinan muchos jardines que tienen nombres de caídos en Malvinas. En particular, donde vive Elma que es cerca de una comunidad que se llama Colonia Pando y La Elisa. Son dos comunidades muy cercanas donde se llevó ayuda con gente conocidad de la zona que la iba a distribuir y para dejar en la casa de Elma.

Lo que hicimos fue una campaña solidaria por medio de las redes sociales, donde se efectuó una colecta de zapatillas, se logró juntar más de 400 pares, donaciones de particulares de juguetes, medicamentos y material escolar, útiles y libros, muchas sillas para uno de los jardines de una escuela de Corrientes. También alcanzamos mochilas y cartucheras que elaboran internas de un penal que nos ayudan a la Fundación; nosotros le damos el material y ellas ponen la mano de obra y los confeccionan. Así que llevamos todo eso para que los nenes tengan todos la misma cartuchera y mochila. Se sumaron varios jardines a la iniciativa que ya habíamos trabajado antes en otras colectas, que nos ayudan mucho.

¿qué actividades planificadas realizaron?
Llevamos todo en un carro para llevar cuatriciclos, cargamos todo como pudimos, dejamos todo en lo de Elma, pasamos el Día de la Madre con ella y al otro día bajamos todo, distribuimos lo de Colonia Pando para poder llevarlo a la escuela que está en otro lugar que se llama Arroyo Pontón, cerca de Corrientes Capital, pero bien metido en el campo, totalmente rural que tiene 33 alumnos entre jardín y escuela primaria.
¿cuáles se fueron dando de manera espontánea?
Lo que se dio de manera espontánea fueron colaboraciones de gente de Mar del Plata que se sumaron a la iniciativa, como dueños de comercios. Eso no estaba planificado pero igual se sumaron, mucha gente compartió por las redes. En San Cayetano mucha gente ayudó, así que eso quizás fue lo más espontáneo y fue muy bueno.

¿qué balance hizo desde la Fundación No me olvide sobre este viaje?
El balance que hace la Fundación es totalmente positivo, salió todo muy bien. En la escuela nos recibieron de una forma increíble, pasamos todo el día con los nenes jugando, las maestras nos recibieron muy bien. Lo que buscamos es que los nenes también ayudaran a bajar las cosas, así no solo las veían sino también se divertían y sentían que también colaboraban en la movida. Hicimos un pasillo desde el carro hasta la escuela con todos los nenes y familiares haciendo una cadena y pasando las cosas. Eso les encantó, se pusieron a leer las cosas que habíamos llevado, los juguetes y les encantó todo. En el caso de las zapatillas las van a entregar las maestras con tiempo y dependiendo de la necesidad de ellos. Dimos una charla en la escuela donde participaron los familiares también, conocimos toda la escuela, que este año adoptó el nombre de un caído, Cirilo Blanco, que combatió con el Regimiento 12 de Infantería Mecanizada de Mercedes, Corrientes. Ese combatiente era nacido en esa localidad de Arroyo Pontón.

La escuela tiene una placa en el mástil de la bandera que se sacó del cementerio que dice “Soldado argentino solo conocido por Dios”, que fue una sorpresa muy linda, yo no lo sabía.
¿Desde lo personal, cuál fue tu aporte qué aprendizaje te traes de los pibes, como dijiste en tus redes, esas “lecciones de vida”?
En lo personal fue un viaje espectacular, no sólo por poder conocer a Elma, a quien conocía por teléfono pero nunca la había podido ver. Fue un regalo poder pasar el Día de la Madre, es algo que nunca me lo voy a olvidar. Aprendo día a día de ella, me encontró en un momento de mi vida muy especial y conocerla me hizo muy bien. Todos aprendimos mucho de esas lecciones de vida de nenes que te hacen valorar todo, valorar hasta lo más pequeño. Vimos necesidades, una realidad muy distinta a la que uno vive tanto en San Cayetano como en otras ciudades, una realidad totalmente opuesta.
Conocimos gente de un corazón enorme, gente buenísima, tanto maestras como colaboradoras, familiares y ni hablar los nenes. Fue espectacular poder hablar con los nenes y conocer nuevas formas de vida, como viven ellos allá, en las comunidades rurales de Corrientes, en cosas ajenas para mi como que salen a cazar yacaré, valorar todo lo que uno tiene que quizás uno no le da importancia todos los días. Te das cuenta que con poco le podés sacar una sonrisa a otro. Para mi no es ningún tipo de sacrificio, para la Fundación tampoco porque se hace con gusto, la finalidad es siempre llevar adelante el nombre de Malvinas, el recuerdo a los caídos, por eso en particular esa escuela.
Pero sobre todo apostar a las nuevas generaciones, de darle a los nenes las mismas oportunidades que gracias a Dios nosotros podemos tener acá en pequeñas cosas, poder darles material para que estudien, zapatillas para que puedan ir a la escuela. Hay nenes que tienen que caminar más de una hora y media para llegar en una zona que sufrió varias inundaciones últimamente. Es un aprendizaje muy grande, el poder compartir una tarde con ellos es algo especial y muy lindo porque ellos al ver pocas veces gente de afuera, se habían sorprendido con los autos, nuevas tonadas, nuevas caras, para ellos es un regalo también. Darles un poco de cariño a nenes que por cuestiones de la vida le falta. Me llevo como experiencia personal valorar y aprender todo, conocer gente buena y darme cuenta que no está todo perdido.

Que en momentos tan difíciles conocés maestras que se sacrifican mucho para poder ir a darle un día de enseñanza a los nenes y los nenes que tienen todo tipo de carencias e igualmente quieren educarse, los padres que ven la responsabilidad de llevar a los hijos y gente que no pertenece a la Fundación y nos ayuda, que confia en la causa y aportan desde lo particular es algo muy bueno…
