
Desde 1810 que se festeja en Alemania la fiesta popular mas grande de ese país. A partir de allí, se ha repetido cada año, no solo en Alemania, sino en ciudades del mundo entero incluida la Argentina. El mercado Argentino es un fiel e histórico bebedor de cervezas, además de productor. Aunque la cerveza en este país, está presente en todas las mesas, reuniones y festejos, siempre se la ha considerado como una bebida refrescante y única. Lo cierto es que existen varios tipos de cervezas y maneras de apreciarlas.
La Argentina produce cebada (a veces otros cereales) y lúpulo, dos básicos de la cerveza. La primera, para lograr ese inconfundible sabor a cereal. La segunda, utilizada en sus inicios como conservante quedando en el post gusto el clásico sabor amargo. Además del agua y las levaduras que se utilizan para la pasta inicial y la fermentación, fundamental para la existencia de la bebida alcohólica.

Las diferentes cervezas se expresarán de manera característica según el cereal utilizado y el nivel o intensidad de tostado de esos granos. Imprimirán en cada cerveza colores, aromas y sabores, desde las notas rubias y frescas, rojas y frutales, hasta las negras con aromas ahumados y gustos con recuerdos a café. Con estas diferencias, la afirmación indiscutida, que existen varios tipos de cervezas.
Cada cerveza resultará en su mejor expresión si se le da el tratamiento indicado. No todas las cervezas se beben muy frías como es la costumbre en general. Como los vinos, que se beben mas frescos los blancos y no tan fríos los tintos, para la valoración de sus atributos, es lo mismo con las cervezas.

Las rubias de carácter suave y frutal se beben frías (aprox. 8 grados), las rojas algo mas intensas y untuosas se beben como un vino rosado a 14 grados y las negras como un tinto a 16 grados para permitir todo el juego aromático. No solo es la temperatura la que cuidará de su mejor expresión, sino también la forma de los vasos para mejorar su apreciación aromática, siendo un vaso fino y alargado para las rubias y un vaso tipo balón para las negras.

Los maridajes tienen un papel especial con las cervezas. Las rubias se adaptan a las comidas frescas, y las rojas y negras a ahumados, y dulces, en general.
En esta oportunidad el brindis será con la cerveza que más les guste o que se animen a probar, habiendo tanta variedad en el mercado. Quizás hoy descubran nuevos sabores de cerveza, si eligen en la góndola alguna cerveza o tipo de cerveza que jamás hayan probado. Porque el juego de los sentidos nunca se termine. Salud!
Por Alejandra Lopez Alfaro
Sommelier Internacional – Técnica Superior en Administración Hotelera
