
Al igual que todos los años, el siete de agosto nuestra comunidad veneró el día de su Santo Patrono con la tradicional procesión. A primeras horas de la tarde, los devotos se congregaron en la rotonda de acceso a la ciudad para comenzar con la peregrinación encabezada por la imagen de San Cayetano. Durante el transcurso de la misma, los feligreses leyeron reflexiones sobre problemáticas actuales y cantaron canciones alusivas.

Tras recorrer las primeras cuadras de la Avenida Hernán Apezteguía, los fieles desviaron su camino para pasar por el frente del Hospital Municipal, donde el personal de enfermería, y familiares de enfermos esperaban el paso del Santo para recibir la bendición. Luego, se retomó la avenida principal y el Cura Párroco Presbítero Pablo Deiro se acercó al Geriátrico municipal y a las instalaciones de Ave Fénix para impartir la bendición de los residentes mayores.

La procesión finalizó en la parroquia San Cayetano donde algunos vecinos esperaban la celebración de la Santa Misa presidida por el Arzobispo de la Arquidiócesis de Bahía Blanca monseñor Guillermo Garlatti. Durante el sermón, se dirigió a los presentes señalando que “hemos venido para renovar nuestra fe, recuperar fuerzas, alimentarnos de la palabra y gracia de Dios y sobre todo para reflexionar y meditar sobre el modelo de vida evangélica de San Cayetano. Él se comprometió a defender la vida desde su concepción hasta su fin natural”.

En este sentido, Garlatti señaló que la sociedad debiera seguir el ejemplo de vida de San Cayetano y se refirió a los tiempos que corren en nuestro país: “a diario, escuchamos y vemos mentiras, fraudes, engaños y corrupción. Todo esto, atenta contra la dignidad de la vida de la sociedad y del seno de nuestro pueblo”.
Asimismo, manifestó que en la Argentina miles de niños “sufren desnutrición, no pueden encaminarse en las escuelas y afrontar los estudios y luego, en la vida no podrán desenvolver jamás con dignidad”. En esta línea, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Bahía Blanca invocó al pueblo a rezar “delante de la imagen de San Cayetano para que por su intersección ante Dios derrame abundantemente su gracia, mueva nuestros corazones y el de todos nuestros hermanos; sobre todo el de los dirigentes políticos, culturales, sociales, gremiales, empresariales, económicos para que todos busquen el Reino de Dios y su justicia como también trabajen para que cada ser humano tenga paz, pan y trabajo”.
Finalmente, la celebración de la Santa Misa concluyó con la bendición de panes y espigas que los fieles alzaron entre sus manos. Luego, se sirvió chocolate en las instalaciones del Salón Parroquial.
En simultáneo, en la Asociación Italiana ‘Nueva Italia’, artesanos de nuestra localidad y distritos vecinos exhibieron los productos realizados por sus propias manos. Entre ellos, pueden distinguirse fabricaciones artesanales como mermeladas, alfajores, chocolates y tortas al igual que trabajos realizados en madera, telar, inmobiliaria para bebés y niños, accesorios y artículos de decoración de ambientes. A su vez, la Cooperadora del Jardín N° 902 ofreció servicio de cantina.
Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet
