Boletín mensual del Partido Socialista

El Núcleo Socialista “Guillermo Estévez Boero” de San Cayetano envió un nuevo boletín con artículos relacionados con la historia y con la política de nuestro país, sin dejar de lado la actualidad nacional vista desde este espacio político.

ALICIA MOREAU DE JUSTO: nació en Londres el 11 de octubre de 1885, a los 5 años con su familia migra a la Argentina.
En 1906 fundó el movimiento feminista en Argentina, el Centro Feminista de Argentina y el Comité Pro-Sufragio Femenino. 

En 1907 ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, en una época en que la sociedad veía con rechazo que las mujeres estudiasen una profesión universitaria. Alicia Moreau perteneció al grupo de seis mujeres que se inscribieron por primera vez para estudiar medicina en Argentina. 

Desde sus años universitarios Alicia Moreau prestó atención a las enfermedades sociales relacionadas con la discriminación de la mujer y de los trabajadores, graduándose de médica en 1913 con diploma de honor. Expuso su tesis sobre la escuela nueva, en la que cuestionaba profundamente la escuela pública argentina, sosteniendo que los niños solo se pertenecen a sí mismos, y que ni los padres, ni la Iglesia, ni el Estado, tienen derecho a imponerles sus dogmas y convicciones.
En 1910 fundó el Ateneo Popular con el fin de promover la extensión secundaria y universitaria, que se convirtió en uno de los centros de educación popular más activos de la ciudad. Ese mismo año organizó el Primer Congreso Femenino Internacional. 

En la Primera Guerra Mundial, inició un amplio movimiento pacifista.
En 1915 obtuvo su diploma universitario con diploma de honor y una tesis titulada "La función endócrina del ovario", convirtiéndose en una de las primeras médicas de América Latina, especializándose en enfermedades femeninas. Ese mismo año publica el libro “Evolución y Educación” y comienza a dictar clases como Profesora de Fisiología en la Universidad Nacional de La Plata.
En 1919 fundó la Asociación Internacional de Mujeres Médicas.
En 1920 Alicia Moreau fue una de las fundadoras de la Unión Feminista Nacional (UFN) con el fin de unificar las distintas organizaciones feministas que existían en ese entonces. La UFN tenía como objetivo organizar a las mujeres, a partir de centros en todo el país, para obtener la igualdad de derechos con los hombres, así como para mejorar las condiciones del trabajo femenino. La acción política de la UFN resultó decisiva para apoyar la sanción de muchas leyes de reconocimiento de los derechos de la mujer y de protección del trabajo femenino. Ese mismo año Moreau es una de las creadoras del Comité Femenino de Higiene Social con el fin de combatir la trata de blancas.
En 1921 decide afiliarse al Partido Socialista y al año siguiente se casó con su fundador, Juan B. Justo, que fallecerá siete años después. En esas décadas integró el Comité Ejecutivo del Partido Socialista y se convirtió en la primera mujer argentina en ocupar un cargo político. El Partido Socialista se diferenció de los otros partidos políticos de la época por la gran cantidad de mujeres que militaban en sus filas.
En 1925 las feministas obtuvieron su primer triunfo parlamentario al lograr la sanción de la Ley 11.317 reglamentando el trabajo de las mujeres y los niños.
En 1932 elabora un proyecto de ley de sufragio femenino que es presentado por el diputado socialista Mario Bravo y obtiene la aprobación de los diputados, en medio de una amplia movilización de mujeres y presión de las organizaciones feministas. Sin em-bargo el proyecto fue rechazado por el Senado, donde predominaban ampliamente los conservadores.
En 1951, las mujeres argentina pudieron votar y ser votadas para cargos nacionales por primera vez en la historia. Alicia Moreau de Justo integró la lista de diputados nacionales junto a otras mujeres socialistas. Sin embargo, en el marco de la persecución del gobierno peronista contra los opositores, Alicia Moreau de Justo fue detenida y, luego de liberada, debió esconderse por lo que no pudo votar.
En 1956 fue nombrada directora de La Vanguardia, el importante periódico del Partido Socialista, que tenía por entonces un tiraje de 90.000 ejemplares.
En 1958 se produjo la ruptura del Partido Socialista. Se formaron entonces dos partidos: el Partido Socialista Argentino y el Partido Socialista Democrático. Alicia Moreau de Justo, junto a Alfredo Palacios, José Luis Romero, Carlos Sánchez Viamonte, entre otros, integró el PSA.
En 1975 fue una de las fundadoras de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) que desempeñó un importante papel de resistencia al terrorismo de estado durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983. En esos años Alicia Moreau de Justo acompañaba a las Madres de Plaza de Mayo en sus famosas rondas frente a la casa de gobierno, asimismo presentaba peticiones de libertad de los detenidos ante la junta militar y los jueces.
En 1980 fue una de las encargadas de recibir a la Comisión Interamericana de Dere-chos Humanos de la OEA, una de las acciones internacionales que más dañaron al Proceso de Reorganización Nacional.
En 1981, en la clandestinidad, impulsó la reunificación del Partido Socialista mediante la creación de la Unidad Socialista una alianza entre el Partido Socialista Popular y el Partido Socialista Democrático, siendo elegida su presidenta.
En 1982 fue una de los pocos dirigentes políticos que se opuso frontalmente a la Guerra de las Malvinas, consecuente con sus principios antimilitaristas.
Falleció a los 101 años el 12 de mayo de 1986.

EDUARDO GALEANO: “Curso básico de racismo y machismo” (Fragmento Patas arriba: la escuela del mundo al revés): “Por algo fueron mujeres las víctimas de las cacerías de brujas, y no sólo en los tiempos de la Inquisición. Endemoniadas: espasmos y aullidos, quizá orgasmos, y para colmo de escándalo, orgasmos múltiples. Sólo la posesión de Satán podía explicar tanto fuego prohibido, que por el fuego era castigado. Mandaba Dios que fueran quemadas vivas las pecadoras que ardían. La envidia y el pánico ante el placer femenino no tenían nada de nuevo. Uno de los mitos más antiguos y universales, común a muchas culturas de muchos tiempos y de diversos lugares, es el mito de la vulva dentada, el sexo de la hembra como boca llena de dientes, insaciable boca de piraña que se alimenta de carne de machos. Y en este mundo de hoy, en es-te fin de siglo, hay ciento veinte millones de mujeres mutiladas del clítoris. 

No hay mujer que no resulte sospechosa de mala conducta. Según los boleros, son todas ingratas; según los tangos, son todas putas (menos mamá). En los países del sur del mundo, una de cada tres mujeres casadas recibe palizas, como parte de la rutina conyugal, en castigo por lo que ha hecho o por lo que podría hacer: — Estamos dormidas— dice una obrera del barrio Casavalle de Montevideo. —Algún príncipe te besa y te duerme. Cuando te despertás, el príncipe te aporrea.– Y otra: —Yo tengo el miedo de mi madre, y mi madre tuvo el miedo de mi abuela.
Confirmaciones del derecho de propiedad: el macho propietario comprueba a golpes su derecho de propiedad sobre la hembra, como el macho y la hembra comprueban a golpes su derecho de propiedad sobre los hijos.
Y las violaciones, ¿no son, acaso, ritos que por la violencia celebran ese derecho? El violador no busca, ni encuentra, placer: necesita someter. La violación graba a fuego una marca de propiedad en el anca de la víctima, y es la expresión más brutal del ca-rácter fálico del poder, desde siempre expresado por la flecha, la espada, el fusil, el cañón, el misil y otras erecciones”.

NUESTRA PRIMERA BANDERA: La Bandera de Macha llega al Congreso de La Nación.-
Se trata de la bandera que Manuel Belgrano enarboló por primera vez a orillas del Pa-raná el 27 de febrero de 1812, en la actual ciudad de Rosario, con los colores de nues-tra escarapela nacional.
En el año del Bicentenario de la creación de nuestra enseña nacional se producirá en los próximos días un hecho de gran significación: el gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia entregará al Congreso de la Nación una réplica autenticada de la “Bande-ra de Macha” que luego será trasladada a la ciudad de Rosario para ser depositada en el Monumento Nacional a la Bandera.
“Con los colores blanca, celeste y blanca, manchada de la sangre de nuestros patrio-tas, y descolorida por los combates y el paso del tiempo, finalmente descansará en la cuna de nuestra bandera”, celebró el senador nacional socialista Rubén GIustiniani, autor de esta iniciativa.
Manuel Belgrano enarboló por primera vez esta bandera a orillas del Río Paraná el 27 de febrero de 1812. Hasta entonces las tropas habían combatido con la bandera del enemigo. Luego de ganar en Salta, es derrotado por las tropas españolas en Vilcapu-gio y es en el pueblo de Macha –hoy Bolivia-donde reorganiza al ejército. El 14 de noviembre de 1813 es derrotado en Ayohuma y no consta ninguna documentación en España ni en América que nuestras banderas fueran tomadas como trofeo por los re-alistas.
Las banderas desaparecieron hasta que en 1855, dos de ellas, se encontraron escon-didas detrás de un cuadro en la Capilla de Titiri (Macha, Bolivia). Evidentemente, Bel-grano en su retirada hacia Potosí hizo esconder las banderas para que no caigan en manos enemigas.
Esas dos banderas halladas fueron llamadas de Macha y de Ayohuma; y cuando el gobierno argentino las reclamó, Bolivia entregó una –la de Ayohuma-que es la que hoy se exhibe en el Museo Nacional de Historia en la Ciudad de Buenos Aires. En tanto, la Bandera de Macha se encuentra actualmente en el Museo de Historia de Sucre cus-todiada por los restos de Juana Azurduy.
“Su réplica autenticada –comentó Giustiniani- llega ahora al país para que su destino final sea el Monumento a la Bandera de Rosario, como testigo de parte de nuestra his-toria donde mujeres y hombres entregaron todo, hasta su vida, para que podamos ser una Nación libre e independiente de toda dominación extranjera”
La ceremonia se realizó en el Salón Illia del Congreso Nacional el 15 de febrero.

RE-RE-REELECCIÓN: En diciembre de 1993, se aprobó la ley 24.309 que declaró necesaria la reforma parcial de la Constitución Nacional. En su artículo 2º facultaba a la Con-vención Constituyente a modificar determinados artículos (entre ellos su art. 77), estableciendo que la finalidad, el sentido y el alcance de la reforma se encontraba dentro del Núcleo de Coincidencias Básicas, que en su punto B.- determinaba: “Reducción del mandato del presidente y vicepresidente de la Nación a cuatro años con reelección inmediata por un solo período. Considerando el actual mandato presidencial como un primer período”.
Por mayoría se presentó el siguiente proyecto de reforma del artículo 77, que a la postre sería aprobado siendo el vigente artículo 90, “El Presidente y vicepresidente duran en sus funciones el término de cuatro años y podrán ser reelegidos o sucederse recíprocamente por un solo período consecutivo. Si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período”
El socialismo en minoría presentó el siguiente proyecto de articulo: “El Presidente y vi-epresidente duran en sus empleos el término de cuatro (4) años, no pueden ser reelegidos por un nuevo periodo, en ningún caso y por ningún motivo”.
A continuación se transcriben partes pertinentes de la intervención de Guillermo Estévez Boero en la mencionada Convención Constituyente:
“… la redacción propuesta por el proyecto de la mayoría … excede lo dispuesto en el artículo 2º, inciso b) de la ley 24.309, y especialmente su última parte cuando estable-ce: “sino por el intervalo de un período” como se aprecia de su simple lectura, agrega el último párrafo modificando el contenido de la disposición.
Esto es así, pues no es lo mismo que se apruebe la reducción del mandato a cuatro años con la reelección inmediata por un solo período, como propone la ley que de-claró la necesidad de la reforma, que establecerse este “solo período” podrá ampliar-se a tres o cuatro y así sucesivamente, con la condición que halla un “intervalo de un período”, como surge de la redacción propuesta que habilita – claramente- la posibi-lidad de más de un solo período.
No se trata de una modificación de forma, tendiente a dar mayor precisión al texto, sino una modificación de contenido, que no indica la que declaró la necesidad de la reforma. De acuerdo a la declaración propuesta; un ciudadano podría ser presidente durante dieciséis años –sobre veinte años- con tal que respete los cuatro años de inter-valo….
Es importante destacar el antecedente de la Constitución de los Estados Unidos que con precisión establece que: “Nadie puede ser elegido más de dos veces para el car-go de presidente”. Nuestro sistema se vería desvirtuado con el agregado efectuado por la Comisión….
Un límite imprescindible dentro del sistema presidencialista es la imposibilidad absoluta de la reelección presidencial. Así lo replanteó Alberdi, inspirador del principio consa-grado por la Constitución Argentina, de la reelección con intervalo de un periodo, convencióse luego de la necesidad de la prohibición absoluta de la reelección presidencial por atentar contra el principio republicano. Decía Alberdi: “La reelección desnaturaliza el gobierno republicano, introduce de un modo tácito y tal vez algo del go-bierno monárquico, es decir, de la perpetuidad del poder en manos del mismo gober-nante”. Agrega Alberdi que admitir la posibilidad de ser reelecto con un intervalo quie-re decir que puede ser reelegido el presidente indefinidamente con intervalos alternativos de seis años. La reelección admitida en esa forma, ha sido la causa de las disen-siones y trastornos que han traído guerras, revoluciones, gastos, empréstitos, deudas, crisis y empobrecimiento. Si lo tuviera que reformar lo redactaría en ésta forma: el pre-sidente y vicepresidente durarán en sus empleos el término de seis años y no pueden ser reelegidos en ningún caso, en ninguna forma. Toda reelección presidencial, en una forma más o menos encubierta, es un ataque contra el principio republicano, cuya esencia consiste en la amovilidad periódica y continua del personal de gobierno.
Consideraba el ilustre padre de la Constitución que todos los trastornos de 1874, todos los trastornos presentes y próximamente venideros se habrían evitado con sólo quitar al que ha sido presidente la esperanza y el derecho de volver a serlo, después de un in-tervalo de seis años. Usando de su influjo durante su periodo, cuidará de darse un sucesor apropiado, no a la importancia del primer puesto de la Nación, sino a la mirada de emplearle como instrumento para subir de nuevo, después de él, a la presidencia…. 

La prudencia política en materia de reelección nos lleva al siguiente planteamiento:
a) Desde el punto de vista institucional global, la concentración de poder del órgano ejecutivo, acelera el desgaste político del presidente de la República, que en gran medida es factor desencadenante del quebrantamiento del orden institucional: Yrigo-yen en el 30, Perón en el 55, Illia en el 66, Isabel de Perón en el 76.
b) La historia argentina nos enseña que las segundas presidencias, alternadas o continuas tuvieron mayor debilidad institucional que la primera …
e) Un poder fuerte en su continuidad deviene en mayor concentración, pudiendo cier-tamente dar origen a excesos. 

Por todo lo expresado consideramos: 

1. Que debe modificarse el sistema presidencialista por un verdadero sistema semipre-sidencialista …
2. Rechazamos la reelección planteada dentro del Pacto de Olivos….
Propiciamos la alternancia política como principio constitutivo de la democracia, que debe ser respetada en todas las instancias. El pensamiento contemporáneo plantea que no sólo debe asegurarse en los ejecutivos sino extenderse a los legislativos o deli-berativos.

RECOMENDAMOS: Te sugerimos el siguiente libro: BREVE HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA ARGENTINA 1916-1999, Romero, Luis Alberto, Buenos Aires, Fondo de Cultura Eco-nómica, 2009, Segunda edición revisada y actualizada

NOS, LOS TRAIDORES Por Martín Caparrós “Lo dijo y a nadie le importó: ni a sus críticos ni a sus camaradas ni a él mismo ni a ninguno. Yo también, al principio, me lo tomé a chiste, porque parecía uno –y porque los argentinos usamos tanto esa estrategia defensiva, el chiste -o, si acaso, el menosprecio: no, es una boludez, no vale la pena darle bola. Hemos aprendido a reírnos o a negar bola –son formas muy distintas de lo mismo– a muchas cosas. Se puede discutir si el mecanismo no es un modo de permitir que los límites se corran más y más: que un poder amplíe sus posibilidades. Que vaya avanzando de a poco sobre lo que parecía intocable y que, a fuerza de pasitos, de pala-bras necias, de oídos sordos, lo vaya ocupando. Hoy digo que seis y después digo que no, cómo que seis yo más de tres seguro no, pero queda zumbando lo de seis y entonces, cuando salgo a decir cuatro habrá muchos que dirán bueno, por lo menos no es seis y al fin y al cabo cuatro no es pa’ tanto.
No sé si este fue el caso. Pero sí sé que hay veces en que uno cree que hasta ahí; veces en que algo cruza alguna raya. El jueves pasado el señor vicepresidente de la Nación, un economista que se llama Amado Boudou –que resulta ser ex militante neoliberal antiperonista, ex organizador de fiestas, ex empresario de la basura, pero nada de eso importa–, dijo que “no entiendo por qué algunos se empecinan en hablar de pos-kirchnerismo; eso es traición a la patria”.
Estaba en una reunión partidaria en su ciudad de Mar del Plata, donde relanzaba la idea más recurrente de los gobernantes argentinos: reformar la Constitución para poder perpetuarse en su puestito. Y, como parece que a su jefa le pareció ligeramente prematuro –aunque no tanto–, al día siguiente el señor vicepresidente salió en un par de radios a decir que no en realidad no había dicho que había que reformarla ya aunque mañana quién sabe y pasado tal vez. Lo entrevistaron, en ellas, periodistas amigos, y ninguno le preguntó sobre la traición a la patria y él no se ocupó de desmentirlo. Digo: no salió a decir pero cómo se les ocurre, yo nunca pensaría algo por el estilo. No hizo, por ejemplo, como hace un año, cuando dijo que dos periodistas que no le gustaban eran como “los que ayudaban a limpiar las cámaras de gas en el nazismo” y terminó, tras cuatro días de resistencia, por pedir perdón en público a la comunidad judía y a todos los demás.
Esta vez no: no dijo nada, nadie se lo exigió. La frase me había impresionado, así que seguí su pista, aceché sus ecos y repercusiones –y no encontré ninguna. O, dicho de otro modo: a nadie le importó tres pepas. Y quizás tengan razón y yo esté empezando a dar muestras de esa senilidad que algunos me atribuyen, o esa neoestupidez que me atribuyen otros; en cualquier caso, me parece que calificar de traidores a la patria a todos los que “se empecinan en hablar de poskirchnerismo”, a los que piensan ideas distintas de país, a los que piensan en distinto, es de una violencia tremebunda.
La patria, sabemos, es un arma arrojadiza: un concepto de exclusión que se usa para descalificar a los que no están de mi lado, el refugio de tanta canallada. Pero la “trai-ción a la Nación” está tipificada en el artículo 119 de la Constitución argentina, que dice que quienes la cometan serán reprimidos de la forma más dura, como corres-ponde a uno de los peores crímenes. Eso es lo que importa en la frase del señor vice-presidente –del señor vicepresidente, el segundo magistrado del país, la segunda cabeza del Estado–: que cualquiera que piense otra forma de país es el peor de los enemigos, alguien a quien el Estado debe reprimir de la forma más dura. Es, entre otras cosas, una puesta en arenga de la ley antiterrorista, pero con un peso y una claridad que la ley antiterrorista -que ya empieza a usarse- no se atrevió a tener; no juzga actos sino palabras: los que no piensen como yo son traidores a la patria y deben ser tratados como tales.
Si alguien le preguntara por su exabrupto –si a alguien le importara–, quizás el señor Boudou se retractaría. Lo hace bien: argüiría, como otras veces, que no quiso decir eso. Un señor que dice lo que no quiere decir sólo puede argumentar que es un tonto que no sabe lo que dice: si esa es su excusa, debe acompañarla con su renuncia. Pe-ro, querido o no, repercutido o no, lo dijo y es el vicepresidente, un señor en la cumbre del poder que dijo –insisto una vez más, porque resulta difícil de asimilar– que quien hable de la posibilidad de un gobierno que no sea el suyo, que quien piense formas de país que no sean la suya es un criminal de la peor especie. “No entiendo por qué al-gunos se empecinan en hablar de poskirchnerismo; eso es traición a la patria”.
Creo que es un límite, y creo que sería un error dejarlo pasar, reírse, escatimarle bola. O, quizá, mi error sea seguir creyendo en las palabras: pensar que significan. Mientras tanto, me declaro traidor a la patria -o lo que sea que eso sea.

BREVES:
MALVINAS
: Informe Rattenbach.- Excelente artículo de Osvaldo Bayer publicado en Pagina/12 el 8 abril 2006. “En derechos humanos se están poniendo algunos puntos sobre las íes. Lo de Malvinas, por ejemplo. Decir la verdad. Decir que fue una búsque-da desesperada de los militares para salvarse. La figura espantosa de un general Galtieri con la botella de whisky en la mano que manda a la guerra a morir a centenares de jóvenes no preparados…. (Continúa en http://www.psocialista.org/?p=2489)
YPF: La millonaria deuda con Chávez detrás de la embestida del Gobierno contra YPF.- El gobierno adeuda al venezolano más de u$s 5.700 millones por las importaciones de fuel oil. El escándalo de esta nueva deuda externa estalló cuando Guillermo Moreno accedió a los números energéticos. Por eso viajó De Vido de urgencia a Venezuela. El plan para pagarle a Chávez con áreas de YPF, expropiadas con la excusa de la falta de inversiones… (Continúa en http://www.psocialista.org/?p=2433)
CARA DE ROCA: Un amigo de Boudou se encargará de la impresión de billetes de $.100,00. Es un negocio de 50 millones de dólares por imprimir la mitad de los billetes de $ 100 que circularán durante 2012. Alejandro Paul Vandenbroele (también imprimió las boletas del FPV en las primarias y generales) un amigo de la adolescencia del vicepre-sidente Amado Boudou, quedó en medio de una polémica al trascender que la ex Ciccone Calcográfica (hoy Compañía de Valores Sudamericanas) firmó un contrato con el gobierno nacional para imprimir billetes. (Continúa en http://actualidadypolitica.com/portada/un-amigo-de-boudou-se-encargara-de-la-impresion-de-billetes

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