
Hoy se conmemora el Día del Bombero Voluntario. Tradicionalmente, la Delegación sancayetanense comienza su actividad izando el pabellón Nacional y compartiendo un desayuno. Luego, visitan los colegios de la localidad acercando a los niños caramelos y finalizan con “una cena de camarería junto a la familia que es el soporte del bombero; porque sin su apoyo, no podrían desarrollarse dentro de la institución”, señaló Walter Cuesta, Comandante Mayor y Jefe de Cuerpo.
La institución, próxima a cumplir 50 años de vida en el 2011, cuenta con un cuerpo activo de 27 Voluntarios, además de cuatro interesados que se encuentran realizando el curso de ingreso en el cual conocen los materiales, las partes reglamentarias; es decir “situaciones que hacen al aprendizaje del ser bombero”, sostuvo Cuesta.
Asimismo, el Cuartel dispone de un cuerpo de reserva compuesto por un grupo de bomberos retirados que en caso de emergencia pueden solicitar su presencia.
El Cuartel de Bomberos Voluntarios local ha trabajado año a año en mejorar su equipamiento; si bien desde la institución están conformes con lo obtenido, su máximo referente expresó que “se aspira a un poco más, porque existe tecnología de avanzada por lo cual siempre están los deseos de renovar y mejorar”. Al respecto, Cuesta destacó que el Consejo Directivo “trabaja consiguiendo los fondos para que el bombero voluntario tenga los elementos y las comodidades necesarias para desempeñarse”.
Del mismo modo, el Comandante Mayor informó que durante el 2010 se abocarán a mejorar aspectos edilicios vinculados con pintura y remodelaciones en las instalaciones pensando en la celebración del próximo año. “Un festejo que se lo merece la institución y el pueblo”.
Finalmente, Walter Cuesta reconoció que “han pasado distintas etapas dentro del Cuartel que se han podido cumplir; todavía creo poder dejar algo más: me faltan terminar ciertas proyecciones como el Destacamento en el Balneario”. El máximo referente, que ingresó a los 17 años a la institución, expresó emocionado que “ser bombero es algo que tiene que nacer de adentro. Uno se acerca a la institución y la va queriendo”, y agregó que siempre desean dar lo mejor “para poder salvar vidas y bienes, sin esperar nada a cambio, sirviendo a la comunidad y a quienes lo requieran. Es difícil definir en una palabra qué es ser bombero”.
Foto de archivo.
Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet
