
Como parte de las actividades culturales incluidas en las Fiestas Patronales, el pasado viernes por la noche se presentó Albá Llaléq en el Teatro Municipal “Milagros de la Vega”. El show, denominado “Ritmos de la selva” contó con el auspicio del Instituto Cultural y la Dirección de Folclore y Pueblos Originarios de la Provincia de Buenos Aires.
La propuesta musical se mostró cuidadosamente seleccionada para que el público se transportara a la realidad socio-cultural de los toba-qom y de los guaraníes, que permanentemente fueron homenajeados por este grupo vocal.

Lo que resultó atractivo, además de la ejecución de instrumentos originarios, construidos por los mismos artistas, fue la experiencia didáctica desde el escenario que significó conocer los nombres, el origen y características de cada uno de elementos musicales.
Albá Llaléq recuerda a los pueblos originarios, pero no desde la nostalgia de lo perdido, ni del presente recuperado, sino del proyecto de futuro y protagonismo que los verdaderos dueños de estas tierras tienen en este país. Desde el respeto a los mayores, pero sembrando la semilla a los niños, los músicos no solo brindaron una experiencia artística apasionante, también aportaron datos históricos, vocablos que quedarán en la memoria de los asistentes.

Tres voces que se conjugaron armoniosamente, Marcelino González, mestizo guaraní- y sus hijos Mbareté y Nalá González Rodas, dejaron su huella en San Cayetano. Imprimieron la potencia que parecía llegar desde los abuelos en la selva, los niños en la ribera de los ríos y las mujeres armonizando el hogar de las comunidades. Esa realidad que poco conocemos, o quizás olvidamos, se instaló entre nosotros por una noche de música, pero habitará en la fibra de nuestros sentimientos por siempre.
