
Pasadas las 20 hs estaba afuera de la casa esperando, cuando a lo lejos se dejó ver una bicicleta de andar cansado que al acercarse dejó descubrir la sonrisa del tipo.
Caynet rescata del sitio oficial del Club Atlético Independiente, una nota realizada por José "Pepo" Fantasía a Omar Parrachini. En ella repasa parte de la historia del básquet del albo, a través de anécdotas. El "Flaco" es un pilar fundamental en la actividad deportiva de nuestra ciudad, y el gimnasio del club lleva su nombre.
La nota de José Fantasía expresa:
El tipo es alguien muy conocido para los que pasamos por el gimnasio del club de la calle Rivadavia; ídolo, símbolo, maestro, padre y amigo de todos los pibes que supimos darnos alguna vez, una vuelta por el básquet de Independiente.
Pero más allá de su rol de entrenador, más allá de los consejos de cómo marcar hombre a hombre o como poner los pies para tirar un triple, el más Flaco de los Flacos que andan por los pagos sancayetanenses, supo ser pintor, costurero, electricista, carpintero o enfermero, en un club en el que las carencias se acentuaban y el amor propio de los propios crecía al mismo ritmo.
Lejos de entender de periodismo, de reglas gramaticales o de cómo conjeturar preguntas y respuestas, nos trenzamos con Omar Parrachini en un sinfín de anécdotas, fotos, recortes de diarios y cartas.
Intentamos en esta nota con gusto a homenaje y a agradecimiento, contar algunas de las cosas que salpicaron la vida de un luchador del deporte y la cultura de la ciudad y del Club Independiente, pero lo más importante: un luchador de la vida.
Anecdotario
Un par de anécdotas, nos dejaron descubrir las sonrisas de un tipo que cada vez que habla de Independiente se ilumina, cada recuerdo, cada foto, cada palabra que sale de la boca del Flaco, es un motivo para sentir el retorno a la historia grande del club.
¿Quién lo tira?
Apareció un primer recorte que titulaba Independiente de San Cayetano: Brillante campeón de básquetbol. Una nota del Ecos Diarios del 18 de Diciembre de 1970 en la que se elogiaba la gran campaña de Independiente; y ahí nomás el flaco que nos decía -“fijate como salimos con Rivadavia”- , el partido había terminado 59 a 58 y nos contó cómo pudieron ganar en el último suspiro, un partido que perdían por 1 punto faltando algunos segundos.
Expresa entonces Omar: – “Yo digo, acá algo tengo que hacer porque no tenía tiempo, entonces, vos sos director técnico y tenés que ver quien se anima, quien dice: yo lo tiro“ y así fue, como nos comenzó a contar que juntó a los jugadores en el medio de la cancha y les dijo: – “acá el partido se gana metiendo los dos, quien los tira ”- y fue Edgardo Fantasia tirando los dos simples que le dio la victoria a los pibes del Flaco en el último suspiro.
Fue esta anécdota la que inauguró una seguidilla de presentaciones de equipos, festejos, premios y gloria.

Uno de los equipos del Flaco, abajo a la izquierda Edgardo Fantasia
Casaca número 2
Recorrimos jugadores de todas las edades, de todos los deportes, porque el tipo, además de jugar al básquet se le animó al fútbol y de fanático hasta jugaba a las dos cosas a la vez.
Nos contó acerca de un viaje: – “fuimos en el mismo colectivo el equipo de básquet y el de fútbol, jugábamos con Huracán. A las 5 jugaban al fútbol y a las 7.30 jugábamos con la primera de básquet”- , comenta después que en el partido de fútbol se les lesionan un par de jugadores y les piden a tres jugadores de básquet que los suplanten entrando – “el negro Spinelli wing izquierdo, Cacho era 9 y yo era 2” -, terminaron jugando al fútbol y al básquet en la misma tarde.

Entre muchos personajes conocidos del pueblo, Omar formaba parte del equipo de fútbol de los almaceneros
Más vale maña que fuerza
Relata otra historia de un partido en Necochea, cuando les ocuparon la cancha en la que tenían que jugar y fueron a parar a una cancha improvisada en un salón de baile, – “el primer tiempo los nuestros resbalaban y no podían hacer pié, ellos tenían unas zapatillas con agarraderas y aprovechando eso nos ganaban cómodos -”.
Después del primer tiempo, el flaco que había visto una despensa entrando al lugar, mandó a comprar miel, ante la sorpresa de todos les untó las zapatillas con miel y ninguno volvió a pasar de largo; como resultado –“ nos trajimos una victoria de Necochea que parecía que se nos patinaba”-.
El último campeonato
El último campeonato que Independiente ganó la primera de básquet. Tiene un recuerdo muy lindo de todos, muchos pibes del club y algunos jugadores de afuera armaron un “equipazo” del que fue parte Jorge, el hijo del Flaco.

El último gran campeón del básquet de Independiente, arriba a la izquierda el Flaco y con la 6 Jorgito, dos generaciones, una pasión
Y Omar nos cuenta una anécdota que tiene un poco que ver con una etapa que el club comenzaba a atravesar, una etapa en la cual la gente se comenzaba a alejar cada vez más de participar en la vida social de Independiente. – “No había casi gente y salíamos campeones ganándole a Boca- Me fui a la cantina, me acerqué a una mesa que había 7 – 8 tomando vino y les dije, la verdad ustedes no tienen ni vergüenza, nosotros estamos ganando un campeonato, Independiente puede salir campeón y ustedes están acá tomando vino, no tienen ni vergüenza y me fui”
Así es el Flaco, así siente, así vive y por estas cosas fue y es para todos nosotros un ejemplo.
Suárez Lomba
De todas las cosas que nos contó Omar una de las más increíbles es la historia del último viaje del Flaco Suarez Lomba.
El Flaco era uno de los mejores jugadores de ese momento en el club y estaba estudiando en La Plata, viajaba todos los fines de semana a jugar y lo iban a buscar a Gonzales Chávez en auto con Rubén Más. Un viaje se encontraron que no había ido en el colectivo y se volvieron “recalientes” a San Cayetano y para sorpresa, se lo encontraron en el club.
José Luis les contó que cambió de ruta porque lo estaban buscando y se sentó a hablar con ellos de lo que estaba pasando, les dijo que él no tenía nada que ver – “yo no pongo bombas ni pego carteles” – y cuenta el flaco que Rubén le decía que se quedara en San Cayetano, y él le contestó: – “ no porque me agarran acá o me agarran en cualquier lado”. Ese fue el último viaje que lo vio.
Omar nos dio unas cartas que el Flaco Suárez le mandó y queríamos compartirlas en esta nota.

De Flaco a Flaco, La carta que José Luis le mandó a Omar
Poco sabemos como sociedad sancayetanense de estas historias, el no haber tenido tanta cantidad de desaparecidos, nos ha mantenido como espectadores, pero es importante que podamos pensar que esto le pasó a uno de “nuestros hijos”, un pibe del club, que jugó en la misma cancha que muchos de nosotros, que se bañó en los mismos vestuarios y que se puso la misma camiseta; al que Rubén y Omar querían como un hijo y al que la última dictadura militar le arrebato los sueños, como le arrebató los sueños a 30000 chicos, chicas, altos, petisos, gordos, flacos, rubios o morochos.
Terminamos así la primera parte de la nota al Flaco, con el agradecimiento por abrirnos la puerta de su casa, con el agradecimiento de tantos años y tanto corazón puestos en Independiente.
Por José Fantasia para www.independientesc.com.ar
