
Los dichos que al día de hoy están muy incorporados en nuestro vocabulario, son generalmente frases populares que surgen a partir de costumbres o por hechos históricos específicos. En este caso, no hay datos demasiado certeros, pero se dice que, “¡Chocolate por la Noticia!”, viene de la época de la colonia, cuando el cartero llevaba buenas noticias y se lo invitaba con una taza de chocolate caliente en invierno. La frase se usó al pasar los años y al día de hoy, para responder de modo irónico, a una noticia que se comunica como novedosa y que ya es un hecho más que conocido.
Hablando de historia, ya próximos a los festejos del Día de la Bandera, es adecuada la frase “¡Chocolate por la Noticia!”, si informamos que en estos festejos es costumbre beber chocolate caliente.
Empieza el invierno y esta energizante y calórica bebida, es ideal para calentar el frío espíritu invernal.

Recetas para hacer un rico chocolate caliente hay varias, lo importante es no hervir la leche y utilizar un chocolate de calidad. Hay dos estilos y costumbres. El “Submarino” simplemente en un vaso de vidrio con leche caliente (nunca hervida), agregar una barra de chocolate semi amargo, dejar que temple el chocolate y así se funda en la leche logrando este rico trago de invierno.

Por otro lado, el “Chocolate Caliente” tiene versiones. Es mas espeso en consistencia, por lo general se prepara en olla y se revuelve con cucharón de madera.

Se le agrega crema a la leche caliente o algún producto que le aporte consistencia y cuerpo, además del chocolate que se fundirá con el templado, revolviendo continuamente.

Después de estos básicos, son muchas las variantes para utilizar al chocolate.
Al chocolate no le gusta que lo quemen o hiervan, tomaría sabores muy amargos y quemados. Este noble producto originario de las selvas americanas, sirvió como moneda de cambio durante la conquista, es hoy una tradicional bebida.
Hasta que el chocolate llega a las manos del consumidor, pasa por un largo proceso desde el árbol a la taza. Como la vid, tiene sus variedades y regiones o terruños que ofrecen sus diferentes expresiones sensoriales.

Es un producto que complica a los sommeliers y chefs a la hora de sugerir el mejor maridaje frente a un postre de chocolate. El Chocolate es intenso y pastoso, tiene notas torrefactas (por el tostado en parte de su proceso) y notas amargas y dulces, tiene fortaleza aromática y gustativa. Hay que proponer una bebida que le equilibre en fuerza y que se complementen.

Un vino común a veces le queda muy ácido y seco para acompañarlo. Hay otros vinos en el mercado, que aumentan en alcohol y generosidad en azúcar residual, son los llamados vinos generosos o fortificados, un tipo Oporto sería ideal.
Para los que no beben alcohol y para terminar una cena de invierno se puede preparar un café y al mismo modo del submarino, introducir una barra de chocolate a la taza. Pero ya que en este caso, la parte amarga también está en el café, es recomendable que el chocolate que se va a fundir en el café, sea un chocolate con leche, hasta puede ser un chocolate con leche y almendras u otros frutos secos.
Prepare su mejor versión del chocolate caliente y la protagonista del brindis en esta oportunidad será nuestra bandera celeste y blanca. Salud!
Por Alejandra López Alfaro (Sommelier Internacional – Técnica Superior en Administración Hotelera)
