
“Se es maestro por variadas circunstancias, pero se es docente solo por una razón: se cree en el futuro luchando por el presente a través de la formación de personas. No se es docente por trabajar en el ámbito educativo, se es porque creemos en el hombre y en la sociedad y, fundamentalmente en la educación como la única herramienta para lograr transformar el mundo”.
Con esas palabras, recordando la muerte del domingo Faustino Sarmiento, comenzó el acto en conmemoración al día del maestro y del trabajador de la educación, llevado a cabo en Plaza América en horas de la mañana de ayer lunes.

Acto seguido, la docente Sabina Torres, directora de la Escuela Primaria Nº4 señaló en su discurso que “es importante insistir en su valoración de la educación como agente transformador de un país porque Sarmiento entendía que el fortalecimiento de una identidad como la escuela era enriquecer el espíritu y agilizar la inteligencia para ser cada vez más fuerte, sanos y sabios, y así tener una sociedad en permanente crecimiento y expansión”.
“Todos somos maestros que por vocación y profesión tenemos la misión de poner en acto el arte de enseñar. Arte porque cada persona es única y necesita una atención que exige sensibilidad y originalidad; es vocación porque ser docente se lleva impreso en el alma y engrandece a todos y cada uno que elige esta labor; una profesión porque tenemos el mandato de formarlos pedagógicamente con saberes esencialmente significativos para la formación de sujetos críticos y autónomos, preparados para vivir en una sociedad en constante cambio”, continuó Torres.
Por último, para lograr lo antes dicho la Directora de la Escuela Nº 4 indicó que “lo podemos hacer fortaleciendo nuestras prácticas mediante el repaso de ellas buscando su mejora, transformando el malestar, las injusticias, los reclamos y las decepciones en problemas que puedan plantearse y resolverse, analizando lo que hacemos a diario y las razones para continuar o cambiar.
Sabiendo comunicar, lo que nos está pasando evitando agravar las tensiones, trabajando en equipo, asumiendo responsabilidades y respetando ideas, renunciando a los juicios egocéntricos que no nos aportan nada, vivir el proceso de enseñanza”.

Finalizando el acto, el Intendente Miguel Ángel Gargaglione junto a la docente jubilada, María Angélica Hauri y la Inspectora de Educación Especial, Patricia Massa colocaron una ofrenda floral al pie del monolito a Sarmiento, en memoria de los trabajadores de la educación fallecidos.
Prensa Municipalidad de San Cayetano.
