Dulce Otoño

La consigna tiempo atrás fue acerca de la “picada hecha en casa”, en la cual la recomendación era la valoración y disfrute de los productos de la región. En esta oportunidad la propuesta es la misma, aunque con otro gusto, la idea es armar la “mesa dulce” de la región. A esta riquísima zona agrícola ganadera hay que ir degustándola de a poco. El aporte de calidad de estas tierras hacen aun más ricas nuestras comidas. 

– El dulce de leche se hace por todos lados en nuestro país pero hay muchos paladares entendidos que opinan que los mejores son los de estos pagos. 

– La miel también anda por varios lugares pero el carácter aromático e intenso de las mieles, producto de esta área, hacen sospechar que son similares a las de esa vieja creencia acerca del origen de la “luna de miel”. Hace mas de 4000 años en la zona de Babilonia la costumbre era que a los recién casados se les ofrecía una bebida de “miel” fermentada durante un mes, o sea una “luna”; esta bebida era un buen augurio para formar la familia. 

– Se crían muy bien en este aire del sudeste de la provincia, las higueras, los membrillos y los zapallos ideales para hacer postres en almíbar y conservas. 

Los quesos regionales son la compañía para armar la combinación ácido – dulce como el clásico postre vigilante con batata o membrillo, o bien complementándolo con zapallos en almíbar, o higos en almíbar con nueces y crema. 

– Ni hablar de los frutos rojos! Para servirlos frescos o en jaleas o mermeladas. 

– Si hay una zona famosa por sus alfajores es esta. De marca o caseros no fallan a la hora de ir de visita y llegar con algo en las manos. 

– Los huevos quimbos o los tocinitos del cielo que resultan únicos e irrepetibles si se elaboran con los huevos criados en nuestras granjas. Y completar con crema!
A esta sabrosísima mesa dulce hecha en casa, habrá que suavizarla con la opción dietética, que por ser menos dulce no significa que sea menos apetitosa. Nuestros pagos producen productos que, según como se preparen, pueden ser de mayor o menor contenido calórico y graso. 

– A una fuente de frutas rojas se las puede acompañar con un poco de yogurt o ricota. 

– Con la ricota también se puede preparar un tarta a base de este queso mas suave y acompañarla con las frutas frescas. 

– El yogurt, puede ser descremado, con cereales de fibra; son otra rica propuesta de menor contenido graso. 

Imaginen la mesa con estas dulces fuentes, oferta casera, porque los productos o materias primas pueden ser todos elaborados en las cercanías. Todo tendrá otro gusto, el gusto del terruño que no es solo el de la tierra, sino el del clima, el microclima, el entorno, la cultura del pago y la mano del hombre. Los convoco a sumar a esta mesa, otras fuentes dulces y “hechas en casa”. 

Para transitar por este “dulce Otoño”, el brindis hoy es con una copa de un vino cosechado en Otoño, será de carácter dulce y frutal. Salud!