
Cada artista tiene algo que decir, así sea sobre el escenario una noche programada como evento o compartiendo su obra entre amigos. Faltando menos de dos meses para que nuestra ciudad festeje su Centenario, Julio Montenegro comparte con Caynet la letra de dos canciones dedicadas a San Cayetano.
La primera de ellas es una zamba que le pertenece en letra y música titulada “A San Cayetano” que este cantor y guitarrista compuso en la década del ’60. A ese período se remontan las fotos que ilustran la nota.

De izquierda a derecha: “Nene” Meléndez, Julio Montenegro, Andrés Salvatierra, Hidalgo Rodríguez, Tomás Visciarelli. Conjunto folklórico “Horizonte”. Julio 1962.

Con Salvatierra en Sociedad Italiana.
A San Cayetano
Pueblito donde nací, te canto yo con amor,
lugar donde mi niñez, feliz he pasado yo,
querido San Cayetano, a ti yo te canto, aquí mi canción.
Entre tus calles soñó, mi alma de trovador,
muchas coplas te dejé, que el lucero acarició
y en cien noches guitarreras que alumbró la luna, mi zamba nació.
Estribillo
Quiero cantarte esta vez, con mi guitarra nochera
San Cayetano en tu honor, aquí está mi humilde ofrenda
cuando del mundo me vaya
cantando mi zamba te recordarán.
Siempre recuerdo de ti, mi lindo pueblo natal,
tus barrios llenos de sol, tu placita tu iglesia,
y aquella pobre escuelita donde iba de niño no puedo olvidar.
Todo nació junto a ti, todo es ternura y amor,
San Cayetano, feliz, siempre te soñaré yo
con tus hermosos trigales que acunan los vientos dorados de sol.
La otra canción es una huella escrita en el año 1997 cuya letra tiene como autores a Alejandro Ronchi y Julio Montenegro, con música de éste último y lleva como título “La del buen trigo”:
Viene saliendo el sol, y al cobrar altura
va desperezando, espigas maduras,
y a la tierra le brota, un canto amarillo
presagiando la dicha, de su destino.
Estribillo
Voy cantando esta huella, de mis amigos
Para nombrar a mi tierra, la del buen trigo,
Voy ccantando esta huella, de mis hermanos
Para nombrar a mi pueblo, San Cayetano.
Lara, Lara, laraira, la pucha digo
A mi tierra la llaman, la del buen trigo.
El pan de la esperanza, ya se fue haciendo
Y a la mesa del hombre, va bendiciendo
Y en los surcos brotando, están las semillas
Ojalá Dios las haga, cielito arriba.
