
La manifestación de fe que anualmente convoca a los devotos de San Cayetano, permitió que ni la lluvia detenga a los cientos de personas que participaron de los festejos centrales de las Fiestas Patronales. Peregrinando en sentido contrario al que se realiza la procesión, y cambiando el espacio físico de la misa, los sancayetanenses y los visitantes de la región dieron el presente honrando al santo del pan, la paz y el trabajo.

El agua de lluvia, bendita para los campos y los cultivos, se convirtió en amenaza para reducir la cantidad de feligreses y de aún de quienes participan quizás por única vez en el año de celebraciones religiosas. Pese a complicar el cronograma establecido, las autoridades eclesiásticas utilizaron el plan “B”, y decidieron que la Santa Misa se desarrollará en el Gimnasio Polideportivo Municipal.

Hasta allí se llegaron los vecinos, los visitantes, algunos en caravana de vehículos iniciada en Avenida Independencia donde cambia de nombre a Hernán Apezteguía, desviarse en el Hospital Municipal para que el Padre Pablo Deiro bendiga con la reliquia al personal del lugar.

En la esquina de la terminal de ómnibus, se sumó una decena de fieles que efectuaron caminando las cuadras que restaban para llegar al Polideportivo.

La Santa Misa estuvo presidida por Monseñor Guillermo Garlatti, Arzobispo de Bahía Blanca, concelebrada por el párroco local Pablo Deiro; el padre Román Bustinza, de la localidad de La Dulce; el sacerdote sancayetanense Matías Pardo, quien reside en la zona de Guaminí – Casbas y los diáconos Raúl Gardey y José Luis González.

En el transcurso de la Misa, se anunció el decreto por el cual el Arzobispo Garlatti, da por iniciado un Año Jubilar para la ciudad de San Cayetano desde ayer 7 de agosto hasta el 6 de agosto de 2013, en conmemoración de los festejos de los 80 años de la Parroquia que se cumplen en enero del año próximo.
También se confirmó que el venidero lunes 26 de noviembre, se trasladarán los restos del Padre Jacobo Fidersek desde el Cementerio Municipal a la Parroquia a pedido varios miembros de la comunidad católica de nuestra ciudad.
