Las propuestas ciudadanas del Cabildo Abierto

El jueves pasado, en la Sala del Honorable Concejo de Deliberante, se llevó a cabo la propuesta del Cabildo Abierto en el marco de los festejos del Bicentenario. La iniciativa buscaba que los ciudadanos expusieran sus pensamientos acerca de ‘Qué San Cayetano queremos construir’. 

En este sentido, la concejal Marcela Noordermer señaló que “el Bicentenario nos encuentra con muchos logros pero aún con muchas deudas”, y dentro de los motivos por los cuales eligieron la idea, la edil subrayó que fue por “el carácter municipal y ciudadano del cabildo como institución legislativa del Estado”. 

Las exposiciones fueron sucediéndose de acuerdo al orden de inscriptos. La primera declaración estuvo a cargo de Yanina Mina, quien discernió sobre la participación. En esta línea sostuvo que la respuesta de los ciudadanos tras ser convocados para intervenir públicamente es una negativa. Mina enfatizó que “debemos dejar de lado los prejuicios y estereotipos ya que son los mayores obstáculos para poder construir consensos significativos”, y remarcó que es necesario inculcar “la responsabilidad de participar partiendo de la familia y las instituciones, promoviendo el interés por vida colectiva”. 

En segundo turno, Sandra Quintas debatió sobre las fuentes laborables genuinas y manifestó que “un pueblo crece si genera industrias, sentido de pertenencia y comunidad”. Así también interpeló que “si queremos generar bases de trabajo debemos emprender este camino juntos: el Estado, el que tiene la capacidad de inversión y el que quiere trabajar y capacitarse”. Posteriormente, María Jesús Sánchez expresó sus ideas sobre la necesidad de generar legislación sobre urbanismo. “Me duele que se rompa la vereda, deba sacarse una planta y que en su lugar se coloque una baldosa. He caminado cuadras donde hay sólo cuatro árboles”. De este modo, su moción estuvo centrada en el requerimiento de “ver a un San Cayetano que tenga plantas y verde”. 

Por otra parte, Marisa Doladé expuso sobre la educación, la cual es capaz de “romper con la cadena generacional de marginalidad, pobreza, discriminación”. Dentro de esta postura, sostuvo que “lo importante sería diseñar políticas de territorio, porque somos nosotros, los actores de esta sociedad, los que conocemos los reales problemas educativos que existen en San Cayetano”

A continuación, se presentó una idea compartida por tres estudiantes de la Tecnicatura de Administración Pública; Maira Gonard, Florencia Desiderio y Romina Benítez discernieron sobre la inseguridad y la educación. Entre estos temas señalaron aspectos negativos en cuanto a la calidad de atención en el Centro de Salud local; “la falta de control por los agentes designados en cuanto a la circulación de vehículos ya que se refleja automóviles en mal estado, falta de luces y documentación al día”; asimismo, se refirieron a los hechos delictivos, la falta de empleo y la compra y venta ilegal de distintos estupefacientes. “Es necesario despertar el interés en cada hogar, imponer, educar, enseñar y remarcar los valores que hemos perdido”. 

La siguiente participante fue Gabriela Martínez quien expuso sobre la Responsabilidad Ciudadana. En este sentido, planteó que “es fundamental pensar en la protección de la infancia, porque allí se construyen los primeros lazos”, y remarcó que “para ello debe haber adultos que puedan sostenerlos como también es necesario trabajar con la vulnerabilidad social”. 

Finalmente, fue el espacio otorgado para Tulio Cosentino quien planteó su pensamiento en torno a las obras públicas. De este modo, explicó su posición en cuanto al cambio del Museo a un edificio céntrico y el retorno de la estación de ómnibus a la antigua dependencia en la Avenida de la Canal. Así también manifestó la necesidad de crear una entrada y salida alternativa del distrito y para ello propuso emplear la calle Italia. 

El turno de las cartas 

Algunos ciudadanos que no pudieron estar presentes en el Cabildo Abierto, quisieron participar expresando sus ideas a través de una carta. Esta moción fue utilizada por Olga Igarteburu de Hauri, quien discernió sobre la educación, Silvia Santipolo expresó su pensamiento en cuanto a la creación de Escuelas Técnicas y, Marcos Klink debatió en torno a la participación en política. 

Primeramente, se dio lectura a la carta de Olga Hauri, la cual planteaba la preocupación en el rumbo de la vida de los adolescentes. De este modo, manifestó que “debemos demostrarles a nuestros chicos que los valores y la moral existe. Debemos establecer una comunicación fluida”. Así también remarcó que “la falta de coherencia en nuestro testimonio de vida es el peor petardo que podemos disparar para generar su comportamiento actual. Busquemos el punto medio, no tengamos miedo a los límites, pero límites igual a amor, no sólo prohibición”. 

En segundo lugar, las líneas de Santipolo expresaban el deseo de crear una escuela técnica que brinde “una enseñanza jerarquizada, de calidad, que entregue diplomas acreditando una buena formación”. Entre las profesiones destacadas mencionaba la carpintería, electricidad, baby-sisters debido a que son capacitaciones “necesarias en nuestra comunidad, una comunidad con tanto potencial material como humano”. 

Finalmente, la nota enviada por Marcos Klink apuntaba a la participación en política ya que es primordial “revalorizarla como herramienta noble y absolutamente necesaria para lograr una comunidad justa y solidaria”. En este sentido, señaló que “la buena política se hace queriendo al mundo, metiéndose en la realidad”. 

Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet



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