Y si … Llegó otro 2 de Abril. Fecha que se encuentra en el calendario de las conmemoraciones, fecha que se decretó cómo Feriado Nacional. Quizás…algunos piensen o sientan que es un Feriado que nunca debió ser…otros sentirán que es un justo homenaje para quienes partieron a defender con ese amor patriótico inculcado desde siempre. Pero si nos ponemos a pensar es que, quizás sea una fecha para recordar. Y al mismo tiempo hacernos la pregunta… Por qué recordamos ?? Por qué evocamos ??
Qué usos hacemos de la memoria, de un pasado reciente…o quizás de un pasado algo traumático en nuestra memoria colectiva ??
Son preguntas que seguramente en el día de hoy vayamos descansando al pronunciar el nombre de Malvinas.
Y al mencionarla nos lleva inexorablemente a un recuerdo doloroso, un reclamo con ardor.
Para todos nosotros es más difícil comprender lo que sucedió, quizás… para quienes fueron testigos directos no lo es así.
Sentimientos encontrados, de tristezas profundas y también de injusticias por perder un territorio es lo que se encuentra presente en cada evocación acerca de esta fecha.
Pero si acudimos, entonces a la Memoria Colectiva de nuestro Pueblo, y a esos hechos doloroso de ese momento, puede hacerse un uso literal y un uso ejemplar.
El primero consistiría en la Memoria por la Memoria misma: este pasado recuperado de esta forma es intransitivo, no puede ir más allá de sí mismo.
El segundo, el ejemplar, implica un aprendizaje: la construcción de una lección a partir de ese pasado, operativa y activa en el presente y, en ese movimiento, se puede proyectar un futuro, común y mejor para todos.
Les propongo entonces que cada 2 de abril, Día del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas, que hagamos un ejercicio, construyamos entonces lecciones.
En una guerra no hay vencedores, solo vencidos. El costo humano nunca es aceptable, nunca debe naturalizarse, jamás debe olvidarse.
Sabemos que las Islas, Nuestras Islas, ese territorio que más que geográfico, es simbólico, son Argentinas.
Tenemos argumentos históricos para sostenerlo y que respaldan ello.
Porque, además, nuestro País jamás renunció a sus Derechos, pero siempre optó y optará por la vía diplomática para realizar esos reclamos.
Es nuestra tarea, nuestra responsabilidad, nuestra obligación, ofrecer resistencia ante los atropellos, pero teniendo siempre al Diálogo y, fundamentalmente, la Paz como sustento de ese reclamo.

Que la vida de aquellos soldados, veteranos y caídos en Malvinas, sea entonces «ejemplar». Que sean «campanas que repiquen por un mejor presente», que se oigan hoy y siempre y resuenen en la Memoria Colectiva, sin naturalizar aquello que hace daño para nuestro territorio argentino.
Marcelo Musarra
Fuente https://sancayetanoprovinciadebuenosaires.blogspot.com/2023/04/evocarcon-el-corazon-y-la-razon-por.html?m=1
