| Independiente (San Cayetano) 3 | Rivadavia (Necochea) 0 |
| 1 – Maximiliano García | 1 – Nicolás Herrera |
| 2 – Gabriel Darroqüy (Capitán) | 2 – Matías Pérez |
| 3 – Jonathan Suhit | 3 – Mario La Horca |
| 4 – Silvio Vedda | 4 – Amadeo Blanes |
| 5 – Santiago Vásquez | 5 – Mauro Gutiérrez (Capitán) |
| 6 – Santos Bacigalupe | 6 – Emiliano Giudicatte |
| 7 – Hernán Paicil | 7 – Kevin Ortueta |
| 8 – Joaquín Cardozo | 8 – Justo Betz |
| 9 – Braian Uribe | 9 – Matías Martínez Kressi |
| 10 – Daniel Azurmendi | 10 – Federico Zupato |
| 11 – David Moreno | 11 – Alexander Rodríguez |
| DT: Damián García | DT: Diego Elía |
| 12 – Joaquín Amerio | 12 – Carlos Tubino |
| 13 – Francisco Roque | 13 – Tobías Currie |
| 14 – Giovanni Bonomi | 14 – Emanuel Rodríguez |
| 15 – Nicolás Montenegro | 15 – Braian Berisiartúa |
| 16 – Agustín Montenegro | 16 – Agustín Cernuda |
| 17 – Ariel Hendriksen | 17 – Ezequiel Sordelli |
| 18 – Matías Aranda | 18 – Héctor Rial |
Arbitro: Cristian Pirosanto
Goles: 28’ Vásquez (I), 79’ Suhit (I) y 89’ Hendriksen (I).

Amonestados: 23’ Vásquez (I), 38’ Vedda (I), 44’ Blanes (R), 55’ Bacigalupe (I), 73’ Paicil (I), 81’ Pérez (R) y 83’ Ortueta (R).
Expulsados: No hubo.
Cambios:
63’ Berisiartúa por A. Rodríguez (R)
71’ Aranda por Uribe (I)
75’ E. Rodríguez por Betz (R)
79’ Hendriksen por Moreno (I), Roque por Vedda (I), Rial por Gutiérrez (R) y Cernuda por Zupato (R)
83’ Montenegro por Azurmendi (I)

A pesar de que el partido de ayer por la 12ª fecha de la L.N.F. tuvo un comienzo friccionado y con poco brillo, Independiente de San Cayetano lo supo sacar adelante y sobre el final del partido selló una goleada por 3 a 0 ante Rivadavia que resultó vital en sus aspiraciones, que lo ubican segundo en un torneo que ya tiene a tres equipos casi cortados en la cima de la tabla de posiciones.
Tras un arranque irregular en esta fase que lo había visto caer en la fecha anterior en Lobería, el “chimango” salió a la cancha con una formación poco habitual. Sin contar con su arquero titular, ya con el histórico capitán en la zaga central, Silvio Vedda en el lateral derecho, la vuelta de Santiago Vásquez como estandarte del mediocampo y con Joaquín Cardozo ocupando el sector derecho en lugar de Matías Aranda.
El arranque fue, como era de esperarse, de ardua disputa en el medio, sin espacios para la creación y con la necesidad de ser precisos para generar peligro, algo que verdaderamente no sucedió. David Moreno no conseguía desbordar a su marcador, Cardozo tampoco lograba el desnivel, Braian Uribe era absorbido por la marca y Daniel Azurmendi, haciéndose eje de los ataques, no encontraba socios para la descarga.
Recién a los 17 minutos y a través de un tiro libre llevó algo de peligro la visita con un cabezazo hacia atrás de Mauro Gutiérrez que se perdió sobre el travesaño de Maximiliano García.

Por la misma vía respondió el local, ya que una mala ejecución desde el sector izquierdo fue interceptada por Gabriel Darroqüy dentro del área, para sin perder un segundo disparar al arco de media vuelta, encontrando a la defensa bien posicionada para el despeje.
Los espacios no aparecían, la chatura estaba en sincronía con la grisácea tarde y por eso la pelota parada fue la manera en que el marcador pudo abrirse. En el minuto 28 un envío larguísimo de Azurmendi que sobró a la línea defensiva de Rivadavia, encontró a Vásquez de frente al arco para, luego de controlar de gran manera, rematar rasante y cruzado para batir a Nicolás Herrera.
El gol no ayudó a que el nivel futbolístico mejorara, y mientras una densa garúa se hacía presente en el Juan Bautista Marlats y los jugadores perdían estabilidad, Kevin Ortueta probaba los reflejos de García, quien despejaba con cierta dificultad una pelota que tenía destino de ángulo.
Sobre el epílogo de la etapa inicial, Herrera consiguió despejar un nuevo tiro libre de Azurmendi con sus puños para que Moreno, tras hacerse con el rebote, terminara la jugada con una desacertada definición de primera.

En la reanudación, con un clima más benigno, Independiente fue en busca de el gol que le diera tranquilidad. Y si bien el peligro no existió en el área visitante, sí controló la pelota como solía hacerlo hasta hace unas fechas atrás.
Moreno tuvo el segundo tras un excelente pase de Hernán Paicil pero su remate encontró el escollo del arquero del “decano” que no perdió tiempo y salió a atorar con toda su humanidad.
Poco después, Azurmendi buscaba defectuosamente el arco al hacerse de un balón que no había podido ser despejado por la defensa. Tras ello, era Vásquez quien quería anotarse nuevamente en el marcador, pero esta vez encontrando al arquero en inmejorable posición para atenazar la pelota sin dificultad.

Con el correr de los minutos, Rivadavia, con Ortueta como estandarte, se animó a buscar el empate y, con más empuje que juego asociado, inquietó a la defensa del “albo” con un par de incursiones ofensivas que hicieron tambalear el resultado y que tuvo como máximo exponente a una contra que dejó mano a mano al ingresado Braian Berisiartúa con López. La definición por arriba del arquero desde la medialuna del área fue un verdadero despropósito y la pelota, que bien pudo entrar mansamente al arco, se fue a varios metros del palo derecho.
Justo antes de esa jugada se habían encontrado Azurmendi y Moreno para dejar en posición de remate a Vásquez, quien ingresado al área se trastabilló con la pelota, haciéndole fácil el trabajo a la defensa.
Con 34 minutos jugados en el complemento, un córner pasado fue conectado de arriba por Darroqüy primero y por Jonathan Suhit después para que todos observaran como la pelota tenía inexorablemente destino de red, aumentando la diferencia que ya se veía en la cancha.
Casi con el tiempo cumplido, Darroqüy volvió a convertirse en asistidor en una nueva incursión ofensiva, poniendo un preciso pase por encima de la defensa que aprovechó Ariel Hendriksen, quien tras pararla de pecho y engañar a su marcador, incrustó la pelota en el palo opuesto para cerrar el partido con un 3 a 0 que le recordó a Independiente el lugar que ocupa en el torneo, el de ser uno de los candidatos a pelear por el título.
Crónica y fotos Gabriel Piacquadío
