Mi amiga Ro….por Magalí Di Croce

Nuestra amistad con Ro tiene muchos años.
Ella, Ro, la dulce Ro, -en realidad- tenía un millón de amigos, como la canción, ella tenía un millón de amigos, ella estaba atenta a quien la pudiera necesitar, no estaba pendiente de sus dolencias sino estaba siempre atenta a dar, a ayudar, a decir una palabra dulce, una palabra de aliento, a dar de su tiempo, de su amor, de su amabilidad y de sus bienes. Su hogar no tenía muros. Ella tendía puentes.
Tenía un corazón de oro.
Era una amiga fiel
Cuando partió su gran amiga Marcela, ella en su dolor inmenso, solo pensaba en que más que nunca debía ser una madrina presente para su amado ahijado. Muchas veces me dijo que le pedía a Dios ser una madrina presente… y lo era…
Con Mauricio formaron una familia sólida: todos para todos
Era una madraza increíble, de aspecto frágil, tenía sin embargo una fuerza infinita para apoyar, acompañar y proteger a sus hijos.
Era una abuela lujo, amaba sus nietas, estaba atenta, pendiente.
Hace cuatro días me mensajeó con unas palabras llenas de amor para el día del Catequista, y me pidió que rece por ella, que no se sentía muy bien. -Ro, sabés que no pasa un día sin que rece por vos y tu familia, los quiero-…. Nos dijimos muchas veces que nos queríamos…
Con Ro compartíamos la fe. Tenía una fe profunda. Y además de rogar, siempre estaba agradeciendo, siempre.
Con ella y Susi, solíamos recordar las andanzas de Lucho su papá, a quien conocí por las anécdotas que contaba el tío Palito, compañero de esas andanzas.
Éramos comadres, y ambas estuvimos felices cuando Nachito me pidió que fuera su madrina de Confirmación. Era algo profundo que nos unía y hermanaba.
Ro era sumamente divertida, vivaz, sacaba energía de no sé dónde, y era muy divertida y hermosa -muy hermosa- la Reina del Fortín, hermosa Ro.

Recuerdo lo hermosa, divertida y feliz que estaba cuando celebró

-con un millón de amigos- su fiesta de recuperación hace ya varios años…

Deja un hueco muy grande.

Me cuesta horrores hablar en pasado de Ro, no logro asumirlo.

Ro es -era- de esas personas que pasan por el mundo dejando una huella de amor que nada puede borrar…

En su familia deja un hueco demasiado grande. Demasiado grande.

En sus amigos, en sus seres queridos.

Ellos sin duda continuarán su legado de amor, de bondad, porque tanto Mauricio como todos sus amados hijos, recibieron tanto amor, que su amor continuará y seguirá floreciendo en sus corazones, y  también en todos los que tanto la amamos…aunque el dolor, hoy, no nos permita comprender estos designios….


                                                        Magalí Di Croce

Fuente: https://sancayetanoprovinciadebuenosaires.blogspot.com/2024/08/mi-amiga-ropor-magali-di-croce.html



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