Un libro es compañía, incorporación de saberes y vocablos a nuestro lenguaje. Quien lee jamás se siente en soledad. Pedro tiene una hermosa colección de unos 1.500 ejemplares en su hogar, pero además es socio de la biblioteca popular del Club Juventud Ciclista e intercambia material con otros vecinos.
Los sancayetanenses podemos verlo en un café céntrico leyendo el diario, comentando las noticias del día, a la tarde mateando en la vereda de su casa, recorriendo las calles con un saludo cordial y presto para una conversación al pasar.
Su pasión por la lectura se hace evidente en su erudita manera de dialogar con quien sea su interlocutor de turno, incorporando términos que demuestran la cultura que absorbe de los textos que son su alimento espiritual.
